En la recta final de las vacaciones de verano, Juan Pablo tuvo su primer encuentro con el Deporte.
Estaba fastidiado peloteando en el porche de la casa de mamá y ahí la tenía a ella jugando al futbol en ese lugar.
Apenas en la liguilla pasada Juan Pablo se enamoró del balompié, y eso porque me puse a ver la Final en la computadora y me vio gritar con loca y desde ahí, él quedó atrapado en ese deporte.
Retomando lo inicial, ese día que peloteaban en plena tarde de verano caluroso, pasó un chamaco pre-adolescente, y al verlos, los invitó a presentarse a la Liga Pequeña más cercana de casa.
Juan Pablo no ha faltado un solo día.
Yo estoy encantada con Don Juan y César, sus entrenadores. Son exigentes, estrictos, disciplinados y sumamente pacientes.
Siento que mi hijo se ha desenvuelto excelentemente. Lo veo más sociable y es exageradamente puntual, como su madre.
Se ve feliz.
El año pasado, Juan Pablo estuvo la mitad del ciclo escolar en el equipo de Karate del colegio. También me gustaba mucho la forma de trabajar de su Sen Sei, sumamente estricto también. Juan Pablo estaba encantado.
Sin embargo, mi hijo esperaba impaciente el inicio de este ciclo escolar, su primer año en Primaria, para que lo inscribiera en el equipo de futbol del colegio.
A mí me da miedo eso del bullying, y una buena amiga del colegio me dijo que esa era una buena forma de "protegerlo", pues Juan Pablo podría hacer así amigos de otros grados que podrían "defenderlo" en caso de encontrarse en desventaja en algún momento del horario de clase.
Bajo esa óptica lo llevé, pero bajo la óptica de mi hijo él iba dispuesto a aprender, a comprometerse con el equipo.
El coach Adrián, su entrenador de futbol, realmente es increíble. Exageradamente rudo y exigente y eso me encanta. Siempre, al final de los entrenamientos, pide disculpas por cómo le habla al niño y yo lo veo genial. No lo ofende, no lo insulta, simplemente le infunde disciplina. Así que le dejé carta abierta para que lo guíe como mejor le parezca.
Resulta que el horario del futbol es el mismo que el de Karate, así que dejé elegir a mi hijo y él optó por el balompié.
Ya tiene un par de tachones, su uniforme de entrenamiento y vamos a comprar ya su uniforme para los partidos.
También lo veo feliz, desenvuelto.
Este jueves inició la temporada. Está con niños de tercer y cuarto año, dado el año de su nacimiento y estatura. Juan Pablo, al igual que en los salones de clases, es el grandote del equipo.
Debo reconocer que le falta mucho de táctica y perderle miedo a los balonazos, pero lo veo increíblemente feliz, realizado.
Debutó el equipo con un 2-1 adverso, ante su similiar Llanes Toro.
- "Mamá, me divertí mucho", me dijo mi hijo cuando regresábamos a casa.
- "¡Eso es, Juan Pablo! independientemente del resultado, ganen, pierdan o empaten, siempre debes tener en mente divertirte y disfrutarlo, para eso es el deporte", le dije yo.
Siento que es muy feliz. Ya no se ve presionado por terapias, trabajo extra académico, repeticiones orales para mejorar su lenguaje.
Sin embargo, el jueves tengo cita de nuevo con la maestra y la psicóloga del colegio. Me siento triste porque seguramente me dirán que necesita retomar sus terapias.
La verdad, me siento frustrada. Preocupada porque son carísimas y no sé por qué mi situación económica no termina de despegar, al contrario, siento que se "aplatana" más y más.
sábado, 6 de octubre de 2012
lunes, 13 de agosto de 2012
Nostalgia
Últimamente, una nostalgia me invade a cada instante.
No sé porqué he pensado tanto en mis tiempos de adolescencia y entrando a la adultez... los tiempos de la Prepa.
Este año he podido reunirme con una parte importante de mis amigos entrañables de aquellos años, pero hay otros, de otros semestres, que también quiero ver. Tengo en mente buscar y encontrar a Alejandro, un gran amigo del último año en esa institución. Pensé que el FB me ayudaría (¿quién no encuentra a alguien ahí?), pero tengo pocos datos y eso no ayuda.
Ésa época, fuera y dentro de las aulas, con ellos y sin ellos, viví momentos realmente inolvidables para mí.
Extraño tanto las sensaciones de esa edad, la emoción, los nuevos amigos, el tener como única responsabilidad de estudiar, la emoción de los romances y el enamoramiento, el no pensar en bodas y mucho menos en divorcios.
Así que, para enmarcar este mood nostálgico, me la he pasado escuchando música de esos ayeres... y me traje algunas de esas piezas a éste mi espacio.
Agradezco a todas esas personas que pasaron por mi vida, y que no he vuelto a ver jamás, por haberla marcado de la forma en que lo hicieron.
Viví realmente momentos inolvidables y que anhelo volver a protagonizar junto con todos ellos, así tal cual fue...
No sé porqué he pensado tanto en mis tiempos de adolescencia y entrando a la adultez... los tiempos de la Prepa.
Este año he podido reunirme con una parte importante de mis amigos entrañables de aquellos años, pero hay otros, de otros semestres, que también quiero ver. Tengo en mente buscar y encontrar a Alejandro, un gran amigo del último año en esa institución. Pensé que el FB me ayudaría (¿quién no encuentra a alguien ahí?), pero tengo pocos datos y eso no ayuda.
Ésa época, fuera y dentro de las aulas, con ellos y sin ellos, viví momentos realmente inolvidables para mí.
Extraño tanto las sensaciones de esa edad, la emoción, los nuevos amigos, el tener como única responsabilidad de estudiar, la emoción de los romances y el enamoramiento, el no pensar en bodas y mucho menos en divorcios.
Así que, para enmarcar este mood nostálgico, me la he pasado escuchando música de esos ayeres... y me traje algunas de esas piezas a éste mi espacio.
Agradezco a todas esas personas que pasaron por mi vida, y que no he vuelto a ver jamás, por haberla marcado de la forma en que lo hicieron.
Viví realmente momentos inolvidables y que anhelo volver a protagonizar junto con todos ellos, así tal cual fue...
sábado, 11 de agosto de 2012
Hoy hace 53 años
Nació uno de mis grandes ídolos eternos.
Gustavo Cerati.
Siempre que recuerdo la mejor época de mi vida vienes a mi mente porque tú formaste parte de ella. Yo era tan feliz.
Siempre que recuerdo la mejor época de mi vida vienes a mi mente porque tú formaste parte de ella. Yo era tan feliz.
No sé si sea bueno que sigas durmiendo en este mundo o si tú deseas irte ya. Creo ser demasiado egoísta porque tan solo pensar en el día que lea la mala noticia no deseo vivir ese momento.
Que hoy sientas muchas cosas en tu mundo.
lunes, 6 de agosto de 2012
Muchos días de estos
En el periódico me dieron oportunidad de llegar tarde al trabajo para que pasara la mayor parte del día con él.
Sus abuelos paternos lo llevaron el domingo a comer a la carretera. Llegó diciendo que había comido milanesa (uno de sus pocos platillos favoritos), con arroz, frijoles y lechuga. Lo llevaron a montar a caballo y regresó muy contento.
También le regalaron una gorra original de los Yankees de NY y dinero. Temprano, hoy, "al despertar", como él dice, lo llevé a Julio Cepeda a comprarse con ese dinero un juguete y eligió un mono, el villano de la nueva película Spiderman.
Comimos en casa de mi hermana, en familia, con mi mamá, mis sobrinos, un amiguito de ellos y mi hermano. Comimos pastel de chocolate y la pasó muy bien.
Por la tarde jugamos futbol en la sala y luego, antes de venir al periódico, lo dejé en su cuarto entrenamiento en las Ligas Pequeñas de beisbol y estrenó ahí su gorra, que le había dicho yo, era para los juegos oficiales, pero él decidió estrenarla en su preparación.
Estoy muy contenta y orgullosa de mi retoño.
Lo veo más desenvuelto, menos corajudo, y ya casi superando el problema de lenguaje.
Este año ha sido diferente, pues se está convirtiendo en un niño deportista, pues además del beisbol, al empezar el ciclo escolar reiniciará sus clases de karate en el colegio y también sueña con que lo inscriba en el equipo representativo de futbol soccer.
El martes de la semana pasada disfruté mucho llevarlo a su primer partido de futbol en el Estadio Tecnológico y le encantó ver el triunfo de sus Rayados ante el panameño Chorrillo, de la Concachampions. Ésta ha sido una de las actividades que más he disfrutado, pues lo ví apasionado por el futbol y diciéndome a cada momento que cuando sea grande quiere jugar futbol y en esa cancha y que ya no le corte el pelo porque quiere dejárselo como Aldo de Nigris.
Cuando me dijo eso le dije que mejor como Humberto Suazo (pelón) por aquello de que en el cole no lo dejan ir con caballo largo y sólo soltó tremanda risotada.
Desde ayer he estado haciendo un viaje mental al pasado. He recordado cada instante de la espera de mi hijo, de su llegada, de las grandes lecciones que me ha dado y en LO MUCHO que tengo por mejorar como madre y en lo que está por venir.
Sólo le pido a Dios que me lo cuide y me lo cobije siempre, pues es el tesoro más grande que he tenido y tendré en mi vida.
Te amo con todo mi ser, Juan Pablo y eres lo más importante para mí.
¡Feliz cumpleaños, mi amor!
martes, 31 de julio de 2012
Tres años y contando
Este será, si Dios quiere, el cuarto ciclo escolar de Juan Pablo en su colegio.
El primer año, pese a que tenía pésimos ingresos, me fue muy bien con los pagos de todo. Creo yo que fui muy bien organizada.
En los últimos dos, no tanto, pero salí a flote.
A partir del segundo ciclo, no recuerdo por qué, me acerqué al "papá" antes de los pagos fuertes de inicio de ciclo escolar, pidiéndole apoyo para librar ese primer tirón, siempre aclarando que sería solo en ese momento y que de las mensualidades yo me haría cargo.
Esos dos últimos años de preescolar abiertamente me dijo que no me iba a apoyar ni sólo al inicio y que mejor lo llevara a una escuela pública.
Entonces le hice una contra propuesta, que me diera lo que piden a los papás de niños de escuelas públicas al año, que no es ni la mitad de una mensualidad del colegio porque definitivamente que en una de ese tipo no podrían darle la atención que necesita el niño por sus problemas de TDA y lenguaje.
Había evitado invitarlo a involucrarse en cosas del colegio por la misma situación, pero decidí invitarlo al cierre del ciclo escolar reciente porque era además el cierre de una etapa de la vida de JP.
A este hombre lo ví contento y admirado por el colegio, sus instalaciones, sus maestras, sus actividades y pensé que ahora sí tendría un motivo para unirse a los gastos de inicio de ciclo escolar.
Pensé que no me había equivocado hasta hace unos momentos.
Cuando volví a tocar el tema del apoyo para Primaria, que es la etapa a la que entrará mi hijo, él se vio más dispuesto.
Tiene como tres meses negándole paseos, juguetes, ropa a Juan Pablo -delante de mi mamá- bajo el argumento siguiente:
- "No podemos (salir, comprar, darte) porque estoy ahorrando para darle dinero a tu mamá para el colegio".
Luego, hace un mes le recordé que ya está el tirón fuerte encima y me habló de un bono que recibiría y del que la gente de RH de su empresa me daría el 20 por ciento del total que le corresponde al niño, pero que también me daría él el resto para el colegio.
Llegó esa quincena y no vino ningún bono y dijo que hoy llegaba.
Sin embargo, la gente de RH me informó que no viene ningún extra depositado a favor del niño. Así que decidí ponerlo al tanto de esta última noticia y me sale con que el viernes le dará a mi madre el 20 por ciento de los 3 mil 900 pesos que le dieron de supuestas "utilidades".
780 pesos, para un desembolso total de una cifra de cuatro ceros.
Me encabroné.
Y no porque me siga sorprendiendo, de hecho, tengo prácticamente todo resuelto (aunque de última hora y eso provoca demasiado estrés), sino que me molesta que todos estos meses le haya negado a SU hijo tantas cosas -baratas- bajo el argumento de estar ahorrando para su escuela.
Ahora pienso y pienso de qué estará hecho este tipo, cuestiono su cariño por Juan Pablo, me cuestiono a qué demonios viene una "persona" así a este mundo.
En verdad ¡qué poca madre!
El primer año, pese a que tenía pésimos ingresos, me fue muy bien con los pagos de todo. Creo yo que fui muy bien organizada.
En los últimos dos, no tanto, pero salí a flote.
A partir del segundo ciclo, no recuerdo por qué, me acerqué al "papá" antes de los pagos fuertes de inicio de ciclo escolar, pidiéndole apoyo para librar ese primer tirón, siempre aclarando que sería solo en ese momento y que de las mensualidades yo me haría cargo.
Esos dos últimos años de preescolar abiertamente me dijo que no me iba a apoyar ni sólo al inicio y que mejor lo llevara a una escuela pública.
Entonces le hice una contra propuesta, que me diera lo que piden a los papás de niños de escuelas públicas al año, que no es ni la mitad de una mensualidad del colegio porque definitivamente que en una de ese tipo no podrían darle la atención que necesita el niño por sus problemas de TDA y lenguaje.
Había evitado invitarlo a involucrarse en cosas del colegio por la misma situación, pero decidí invitarlo al cierre del ciclo escolar reciente porque era además el cierre de una etapa de la vida de JP.
A este hombre lo ví contento y admirado por el colegio, sus instalaciones, sus maestras, sus actividades y pensé que ahora sí tendría un motivo para unirse a los gastos de inicio de ciclo escolar.
Pensé que no me había equivocado hasta hace unos momentos.
Cuando volví a tocar el tema del apoyo para Primaria, que es la etapa a la que entrará mi hijo, él se vio más dispuesto.
Tiene como tres meses negándole paseos, juguetes, ropa a Juan Pablo -delante de mi mamá- bajo el argumento siguiente:
- "No podemos (salir, comprar, darte) porque estoy ahorrando para darle dinero a tu mamá para el colegio".
Luego, hace un mes le recordé que ya está el tirón fuerte encima y me habló de un bono que recibiría y del que la gente de RH de su empresa me daría el 20 por ciento del total que le corresponde al niño, pero que también me daría él el resto para el colegio.
Llegó esa quincena y no vino ningún bono y dijo que hoy llegaba.
Sin embargo, la gente de RH me informó que no viene ningún extra depositado a favor del niño. Así que decidí ponerlo al tanto de esta última noticia y me sale con que el viernes le dará a mi madre el 20 por ciento de los 3 mil 900 pesos que le dieron de supuestas "utilidades".
780 pesos, para un desembolso total de una cifra de cuatro ceros.
Me encabroné.
Y no porque me siga sorprendiendo, de hecho, tengo prácticamente todo resuelto (aunque de última hora y eso provoca demasiado estrés), sino que me molesta que todos estos meses le haya negado a SU hijo tantas cosas -baratas- bajo el argumento de estar ahorrando para su escuela.
Ahora pienso y pienso de qué estará hecho este tipo, cuestiono su cariño por Juan Pablo, me cuestiono a qué demonios viene una "persona" así a este mundo.
En verdad ¡qué poca madre!
jueves, 26 de julio de 2012
Una madre ejemplar
Yo creo que en muchas cosas he fallado como madre. Yo creo
que casi todas lo creemos.
Nunca será suficiente lo que hagamos por los hijos.
Yo, por ejemplo, tengo una enorme cruda moral porque mis
horarios en el trabajo han sacrificado mucho las actividades con Juan Pablo.
Rara vez pienso que indirectamente esto del nuevo trabajo,
que amo con toda mi alma, es para beneficio suyo, aunque sigue pesándome mucho
el que casi no lo veré, sobre todo cuando regrese al colegio.
También se y estoy conciente de que se me agota la paciencia muy rápido, cosa en la que me están apoyando sus terapeutas, para conseguirla de donde sea y para que él comprenda que no tengo un trabajo "normal".
A mi mamá la admiro, aunque a veces, sobre todo ahora que
han pasado tantos años, no coincidamos en muchísimos puntos de vista que están
al interior de nuestra pequeña familia y que los que están fuera, aún siendo “familiares”
no lo entenderían, porque no viven bajo este mismo techo.
Sin embargo, hay una mujer, más joven que yo, que es una
madre digna de admirarse.
Es madre de una niña de la edad de Juan Pablo y hace dos
ciclos escolares fueron compañeros de salón, y de unos bebés mellizos.
Me encantaba verla cómo se lleva con su hija, cómo la
procura y la niña cuánto la obedece y lo bien educada que está.
Luego, nos dio la noticia de que su familia aumentaría. Cómo olvidar el grito que soltamos las mamás
que nos juntábamos todas las mañanas afuera del kínder cuando nos dijo que no
era un bebé el que esperaba sino dos.
A mí siempre me ha costado imaginar cómo le hacen las madres
de más de un hijo para repartir en partes iguales el amor entre todos sus
retoños.
Entonces, tomé su caso como una especie de experimento para
verlo con mis propios ojos, ya que es improbable que yo pueda darle un
hermanito a Juan Pablo.
Los cuates, son varones, nacieron en noviembre del año
pasado y ahora están enormes.
Se de muchos casos increíbles de madres que, de veras, se
pasan.
Hay uno en el que ella saca mil y un pretextos para
justificar sus “motivos” para llevar todos los días a sus hijos, (un recién
nacido) a la guardería, pese a que ella no trabaja y los deja todo el horario
de la guardería a la que tienen derecho las madres que sí trabajan y sí
necesitan ese servicio.
En cambio, mi amiga, es un gran ejemplo.
Tan pronto pudo, casi en tiempo récord, dejó la casa de sus
papás después de su parto múltiple y tomó la batuta del cuidado total de sus
hijos.
Ella no trabaja, pero su esposo sí, así que ella solita se
avienta la tarea de cuidar y alimentar a sus bebés y de estar al pendiente del
desarrollo escolar de la mayorcita, quien, dicho sea de paso, es de las más
destacadas del colegio.
Es impresionante ver la paciencia de esta mamá cuando uno de
los dos pequeños llora o está inquieto y la habilidad que tiene para cargarlos
a los dos para que no “se sientan” y cómo sigue al pendiente de la niña.
Me da mucho gusto ser amiga de alguien tan dedicada a su
familia. Sin duda, es un gran ejemplo a seguir y vergüenza para quienes
fallamos tanto como mamás.
viernes, 20 de julio de 2012
Reprobados
Estoy llevando a Juan Pablo a una terapia especial y que aún está en proceso de certificación, pero que una persona muy cercana y querida, hombre preparado y bien intencionado, ya la aplicó en alguien muy importante para él y eso fue lo que me llevó a tomar la decisión de inscribir a mi hijo.
Debo aceptar que más que nada de entrada lo tomé como un modo desesperado de darle las herramientas que necesita para superar su TDA y su problema de lenguaje en poco tiempo y no en los cinco años que me da como margen la anterior neuropsicóloga.
En la primera sesión, analizan a la mamá. En la segunda al papá, y en la tercera la imagen que tiene el alumno con respecto a la mujer en general.
Me dijeron que estoy reprobada.
Juan Pablo les dijo, por medio de dibujos, que soy una mujer que no sonríe, que me ve cansada o enferma. Que no tomo decisiones sin el aval de mi madre.
Al papá, lo calificó como una persona sin ambiciones, sin futuro, que no cumple lo que promete y absolutamente perdido, que lo ve involucrado en varias familias -propias-, pero que no cumple con ninguna.
No he encontrado la forma de decirle al papá y tampoco coincidimos para nada cuando va a visitarlo.
No he encontrado la forma de decirle al papá y tampoco coincidimos para nada cuando va a visitarlo.
No me deprimo. Esto me ayuda a abrir el panorama y a ponerme a trabajar en ello, aunque debo decir que mis horarios en el trabajo y mi insomnio me complican el estar siempre alerta, lista para jugar y salir a hacer alguna actividad física con él.
Hay mucho qué trabajar y mucho por hacer.
viernes, 13 de julio de 2012
No hallo dónde ponerme de la pena
Hace unos días llamé un taxi de una base a la que nunca recurro para ir a cubrir un evento del periódico... y eso porque mi inseparable Neto estaba fuera de la Ciudad.
Tengo la costumbre de platicar con los taxistas cuando estoy trabajando y cuando requiero de sus servicios de traslado por quedarme sin carro, que, como bien saben, es bastante frecuente.
Y así fue esta vez.
Me subí al coche y en el asiento del copiloto. Casi todos los reporteros del periódico nos subimos adelante porque regularmente andamos con taxistas conocidos y finalmente ellos vienen siendo compañeros de trabajo de nosotros, aunque no nos sean tan conocidos...
Cuando no estoy trabajando y necesito un taxi, ahí sí me voy en los asientos traseros.
Honestamente, NUNCA vi la cara del hombre, primero porque iba yo toda ajetreada con la cámara, la grabadora, mi bolsa, mi coca y tardé en acomodarme en el asiento delantero.
Luego, por lo que dijo en seguida...
E.- ¡Hola! Vamos a la Colonia Terminal, calle tal y número tal...
-Silencio y me ve de reojo
T.- ¿Usted es Elena, verdad?, ¿la que vive en tal y tal?
E.- Sí, es que regresé al periódico...
- Me interrumpe
T.- No, es que yo a usted la conozco desde hace años... hace muchos años fuimos novios de un día
- Silencio sepulcral...
De ahí para el real ya no pude intentar verlo de frente, no supe quién es, ni cómo se llama y lo obligué a que fueran sus últimas palabras.
Yo creo que mi semblante cambió y entendió que me incomodó el comentario.
Y es que, no es que lo haga menos, pero sí, hubo un tiempo en que tuve varios pretendientes y a algunos les dí el "beneficio de la duda" y acepté ser "su novia"...
Fueron varios, pero con el que "más duré" fue de tres días y solo los veía, a todos ellos, el primer día, solo les decía que sí "quería ser su novia" y no los volvía a ver hasta el día siguiente o tres días más tarde para decirles que siempre no.
Nunca "checamos tarjeta" esos "novios" y yo porque no estaba segura, ¿qué demonios? ¡en realidad no quería ser su novia de ninguno! Además, siempre fui bastante ñoña... hasta con el papá de Juan Pablo, varios de los primeros muchos años de noviazgo, requerí de chaperón, y así fue con todos, hasta con los que de verdad quería andar bien. Apenas ahora con S las cosas cambiaron.
No sé, ese episodio con esta persona me incomodó demasiado y a nadie se lo he contado, así que aquí vengo a tirarlo para olvidarlo.
¿Quién me manda, verdad?
Tengo la costumbre de platicar con los taxistas cuando estoy trabajando y cuando requiero de sus servicios de traslado por quedarme sin carro, que, como bien saben, es bastante frecuente.
Y así fue esta vez.
Me subí al coche y en el asiento del copiloto. Casi todos los reporteros del periódico nos subimos adelante porque regularmente andamos con taxistas conocidos y finalmente ellos vienen siendo compañeros de trabajo de nosotros, aunque no nos sean tan conocidos...
Cuando no estoy trabajando y necesito un taxi, ahí sí me voy en los asientos traseros.
Honestamente, NUNCA vi la cara del hombre, primero porque iba yo toda ajetreada con la cámara, la grabadora, mi bolsa, mi coca y tardé en acomodarme en el asiento delantero.
Luego, por lo que dijo en seguida...
E.- ¡Hola! Vamos a la Colonia Terminal, calle tal y número tal...
-Silencio y me ve de reojo
T.- ¿Usted es Elena, verdad?, ¿la que vive en tal y tal?
E.- Sí, es que regresé al periódico...
- Me interrumpe
T.- No, es que yo a usted la conozco desde hace años... hace muchos años fuimos novios de un día
- Silencio sepulcral...
De ahí para el real ya no pude intentar verlo de frente, no supe quién es, ni cómo se llama y lo obligué a que fueran sus últimas palabras.
Yo creo que mi semblante cambió y entendió que me incomodó el comentario.
Y es que, no es que lo haga menos, pero sí, hubo un tiempo en que tuve varios pretendientes y a algunos les dí el "beneficio de la duda" y acepté ser "su novia"...
Fueron varios, pero con el que "más duré" fue de tres días y solo los veía, a todos ellos, el primer día, solo les decía que sí "quería ser su novia" y no los volvía a ver hasta el día siguiente o tres días más tarde para decirles que siempre no.
Nunca "checamos tarjeta" esos "novios" y yo porque no estaba segura, ¿qué demonios? ¡en realidad no quería ser su novia de ninguno! Además, siempre fui bastante ñoña... hasta con el papá de Juan Pablo, varios de los primeros muchos años de noviazgo, requerí de chaperón, y así fue con todos, hasta con los que de verdad quería andar bien. Apenas ahora con S las cosas cambiaron.
No sé, ese episodio con esta persona me incomodó demasiado y a nadie se lo he contado, así que aquí vengo a tirarlo para olvidarlo.
¿Quién me manda, verdad?
sábado, 23 de junio de 2012
¡De repente creció!
Ayer, viernes 22 de Junio de 2012, Juan Pablo cerró el primer ciclo
de su vida estudiantil, al concluir su etapa en Preescolar, en el
colegio.
Fue el último día de clases y su fiesta de graduación. Hace unos días la misa de acción de gracias.
Aún falta el acto académico y otra actividad en la que seguramente me pondré a llorar como Magdalena (traeré reseña y fotos).
Tantos recuerdos y tanto agradecimiento a sus maestras, especialmente a su maestra Rosina, quien lo guió durante los últimos dos años...
¡Gracias a Dios por permitirnos vivir esta experiencia y esperando que me siga dando la oportunidad de que continúe sus estudios en un colegio que me tiene realmente satisfecha y a él, feliz!
Esta es la foto de generación 2009-2012.
El martes pasado, fue la Misa de Acción de Gracias...
Así bajó a formarse hoy por última vez.
Amigable. Así dejó huella Juan Pablo en sus maestras de Preescolar. Así amaneció publicado afuera de la oficina del colegio.
Por la tarde del viernes, celebró en grande la finalización de su primer reto escolar.
Con su maestra Rosina. Uno de sus primeros grandes afectos.
Fue el último día de clases y su fiesta de graduación. Hace unos días la misa de acción de gracias.
Aún falta el acto académico y otra actividad en la que seguramente me pondré a llorar como Magdalena (traeré reseña y fotos).
Tantos recuerdos y tanto agradecimiento a sus maestras, especialmente a su maestra Rosina, quien lo guió durante los últimos dos años...
¡Gracias a Dios por permitirnos vivir esta experiencia y esperando que me siga dando la oportunidad de que continúe sus estudios en un colegio que me tiene realmente satisfecha y a él, feliz!
Esta es la foto de generación 2009-2012.
El martes pasado, fue la Misa de Acción de Gracias...
Así bajó a formarse hoy por última vez.
Amigable. Así dejó huella Juan Pablo en sus maestras de Preescolar. Así amaneció publicado afuera de la oficina del colegio.
Por la tarde del viernes, celebró en grande la finalización de su primer reto escolar.
Con su maestra Rosina. Uno de sus primeros grandes afectos.
domingo, 17 de junio de 2012
Enrolándome
Ya llevo más de una semana en el periódico.
Al principio, no quería ni ir sola al baño, así que le pedía a una de mis mejores amigas, de hace 12 años, que me acompañara.
Hoy, ya me siento enrolada.
Aún me da pena preguntar, pues nunca había editado. Me hago "pelotas" con los esquemas, pero ya llevo dos días consecutivos terminando temprano, prácticamente dependiendo de que las secciones grandes se vayan a la prensa para nosotros enviar nuestras páginas al mismo destino.
Me siento bien, contenta, aunque sí me ha parecido difícil el hecho de separarme de Juan Pablo tantas horas.
Creo que en eso no nos hemos adaptado del todo los dos, pero ya vienen las vacaciones escolares y mis dos días de descanso entre semana serán completitos para él.
Creo que en eso no nos hemos adaptado del todo los dos, pero ya vienen las vacaciones escolares y mis dos días de descanso entre semana serán completitos para él.
También me ha afectado en cuanto a la convivencia con Santiago, puesto que también tiene la problemática de sus horarios, además de los mios y mi dificultad de no sentir culpabilidad por robarle una hora a mi hijo para irme a convivir con mi pareja.
Hemos hablado mucho al respecto y los dos estamos dispuestos a seguir al pie del cañón, así que ya no queda en nosotros.
Estoy contenta, me siento plena, en mi elemento, así que sigo disfrutando de esta nueva etapa profesional de mi vida.
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