El viernes fue un día difícil para una gran amiga.
Ella se llama Martha y la conocí en el 2000, cuando entré a trabajar al periódico por primera vez.
Jueves y viernes la empresa dio una sacudida a una de sus secciones. El primer día se fueron dos compañeros y al segundo tres.
Uno de ellos, de los del viernes, fue Martha.
Tanto qué contar sobre nuestra amistad.
Ella es una de esas amistades entrañables, como pocas.
Jamás olvidaré aquella vez que mi dolor la dobló y se unió a él de tal forma que sus lágrimas recorrieron su mejilla.
Le dolía el dolor de su amiga.
Siempre ha estado ahí, en las buenas y en las malas.
A mí también me tocó acompañarla en la única decepción amorosa que sufrió y en el día más importante, su boda y ya para que yo vaya a la boda de alguien es porque realmente es alguien importante y valioso para mí.
Ella dejó atrás el viernes más de 15 años de labor.
No conozco mujer tan trabajadora y responsable como ella. Jamás, y cuando digo jamás es JAMÁS, la vi perdiendo el tiempo platicando con alguien personalmente o por teléfono, ni navegando en internet, ¡nada!
Ella siempre fue un gran elemento, siempre dedicada a sacar adelante la tarea (muy tediosa) que le tocaba desempeñar aquí con nosotros.
Ese día me llamó a medio día y me comunicó que se sentía mal, que le había tocado ser parte del recorte de personal.
Pensé que a mi llegada por la tarde no la encontraría, pero no, tuve la fortuna de darle un abrazo y recordarle cuánto la quiero y que cuenta conmigo para lo que sea.
Esto no es el fin de nuestra amistad. Ese cariño ha estado intacto pese a los 7 años que estuve fuera del medio.
Realmente extraño sus pasos cortos en la redacción, extraño que venga a saludarme hasta mi lugar y preguntarme con mucho interés cómo me siento y cómo voy con mis asuntos.
Ella está casada con un buen hombre que la ha hecho tan feliz como merece y ahora su plan es dedicarse a su hogar y buscar el hijo que no ha tenido y tanto anhela.
En verdad, ella me dio una lección de cómo debe ser una amistad incondicional y sincera.
Se que a partir de ahora ella estará feliz, disfrutando de una nueva etapa en su vida.
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domingo, 28 de abril de 2013
viernes, 5 de abril de 2013
El Tío
Los últimos años por razones familiares y laborales me he inmiscuido en el mundo biker y chopper.
Mi hermano es fundador de un motoclub local llamado Dark Side Bikers desde hace casi 9 años.
Conozco a casi todos sus integrantes y con algunos de ellos he mantenido una relación un poco más estrecha que con otros.
Y así, he conocido a otros amantes de los caballos de aceros de otros motoclubes.
Para mí ha sido una gran enseñanza tenerlos cerca de alguna u otra forma.
Primeramente, son una comunidad sumamente entusiasta y altruista.
Se respira en realidad un ambiente de camaradería, amistad y humildad en casi todos los grupos.
Enfocándome a los darketos puedo decir que me gustan como amigos de mi hermano.
Cuando él era chico siempre fue muy reservado y serio e involucrarse en este mundo, creo yo, le ayudó a cambiar esa forma de ser, pues, aunque sigue siendo celoso de su vida privada con su familia -lo cual es correcto- le ha ayudado a ser más sociable y a crear y mantener amistades realmente duraderas y entrañables.
He hecho algunos reportajes de algunos motoclubes y de sus eventos y por ello he tenido la fortuna de conocer esta cultura más a fondo.
A raíz de mi acercamiento con este mundo, siempre se me pone la piel chinita cuando algún motociclista fallece en un accidente cuando hacía lo que más disfrutaba: rodar en el asfalto en su caballo de acero.
Casi todos los grandes eventos de este tipo al que acuden la mayoría o la totalidad de los motoclubes regios, siempre guardan un momento especial en el que se recuerda con imágenes a los motociclistas caídos, incluso ambientando el momento con música de gaitta.
Desgraciadamente, hoy les tocó a los darketos perder a uno de sus miembros.
Ayer, a las 2:00 horas, dejó este mundo Martín Montalvo "El Tío", uno de los fundadores del motoclub al que pertenece mi hermano.
"El Tío" vivía de ser agente de tránsito en Monterrey y el 6 de marzo, antes de las 7 de la mañana estaba en el punto en el que le correspondía salvaguardar la integridad de estudiantes en una zona escolar cuando un automovilista lo arrastró cientos de metros que le costó serias lesiones.
Pasaron 30 días difíciles para su familia, pues la cabeza de la misma estaba muy grave en el hospital tratando de recuperarse.
Este motociclista era padre de tres pequeños, el más chico de tan sólo dos años de edad y debido a que ellos no contaban con apoyo familiar para el cuidado de los niños, los del Dark Side dieron otra lección de compañerismo al cuidar a su querido Tío día y noche en turnos, mientras la esposa del motociclista cuidaba y aligeraba el momento a sus pequeños.
Martín pasó la mayor parte del tiempo en coma o con medicamentos que lo adormilaban para que no intentara arrancarse las sondas que los médicos le colocaron para su recuperación.
Se necesitaron 30 donadores de sangre en dos ocasiones en las que los bikers mostraron nuevamente su solidaridad para que El Tío se restableciera pronto.
Ayer fue jueves. Los jueves los darketos se reunían como desde hace nueve años. Fue el día que Martín fue llamado al cielo. Ése fue su último viaje, el que no tiene regreso.
Llegué a la 1 de la mañana y mamá me recibió con la triste noticia.
Hoy, el cortejo fúnebre que llevaba los restos de este biker comprometido y que era escoltado por sus inseparables camaradas, compañeros tránsitos y otros familiares y amigos recorrieron las calles de mi colonia, pues ahí es donde se llevan a cabo la mayor parte de las reuniones del Dark Side.
Fue la última vez que pasó por esas calles y lugares en las que seguramente vivió momentos inolvidables para él.
Los próximos 13 y 14 de abril, Dark Side Bikers rendirá un merecido homenaje a su querido Tío en los festejos de su noveno aniversario que, sin duda, tendrá un ambiente de dolor, pero también de agradecimiento infinito por las enseñanzas que seguramente dejó en cada uno de sus integrantes y en quien lo conoció.
Que en paz descanse este hombre que realmente conoció el verdadero significado de la hermandad y que pronto encuentre resignación su familia.
Una vez más, sigue siendo para mí incomprensible la muerte joven. El Tío se fue de este mundo a sus 38 años de edad.
Tal vez a él no le gustaba esta rola, pero no sé por qué cada que la escucho recuerdo lo poco o mucho que he conocido del ambiente que viven los bikers de corazón.
Mi hermano es fundador de un motoclub local llamado Dark Side Bikers desde hace casi 9 años.
Conozco a casi todos sus integrantes y con algunos de ellos he mantenido una relación un poco más estrecha que con otros.
Y así, he conocido a otros amantes de los caballos de aceros de otros motoclubes.
Para mí ha sido una gran enseñanza tenerlos cerca de alguna u otra forma.
Primeramente, son una comunidad sumamente entusiasta y altruista.
Se respira en realidad un ambiente de camaradería, amistad y humildad en casi todos los grupos.
Enfocándome a los darketos puedo decir que me gustan como amigos de mi hermano.
Cuando él era chico siempre fue muy reservado y serio e involucrarse en este mundo, creo yo, le ayudó a cambiar esa forma de ser, pues, aunque sigue siendo celoso de su vida privada con su familia -lo cual es correcto- le ha ayudado a ser más sociable y a crear y mantener amistades realmente duraderas y entrañables.
He hecho algunos reportajes de algunos motoclubes y de sus eventos y por ello he tenido la fortuna de conocer esta cultura más a fondo.
A raíz de mi acercamiento con este mundo, siempre se me pone la piel chinita cuando algún motociclista fallece en un accidente cuando hacía lo que más disfrutaba: rodar en el asfalto en su caballo de acero.
Casi todos los grandes eventos de este tipo al que acuden la mayoría o la totalidad de los motoclubes regios, siempre guardan un momento especial en el que se recuerda con imágenes a los motociclistas caídos, incluso ambientando el momento con música de gaitta.
Desgraciadamente, hoy les tocó a los darketos perder a uno de sus miembros.
Ayer, a las 2:00 horas, dejó este mundo Martín Montalvo "El Tío", uno de los fundadores del motoclub al que pertenece mi hermano.
"El Tío" vivía de ser agente de tránsito en Monterrey y el 6 de marzo, antes de las 7 de la mañana estaba en el punto en el que le correspondía salvaguardar la integridad de estudiantes en una zona escolar cuando un automovilista lo arrastró cientos de metros que le costó serias lesiones.
Pasaron 30 días difíciles para su familia, pues la cabeza de la misma estaba muy grave en el hospital tratando de recuperarse.
Este motociclista era padre de tres pequeños, el más chico de tan sólo dos años de edad y debido a que ellos no contaban con apoyo familiar para el cuidado de los niños, los del Dark Side dieron otra lección de compañerismo al cuidar a su querido Tío día y noche en turnos, mientras la esposa del motociclista cuidaba y aligeraba el momento a sus pequeños.
Martín pasó la mayor parte del tiempo en coma o con medicamentos que lo adormilaban para que no intentara arrancarse las sondas que los médicos le colocaron para su recuperación.
Se necesitaron 30 donadores de sangre en dos ocasiones en las que los bikers mostraron nuevamente su solidaridad para que El Tío se restableciera pronto.
Ayer fue jueves. Los jueves los darketos se reunían como desde hace nueve años. Fue el día que Martín fue llamado al cielo. Ése fue su último viaje, el que no tiene regreso.
Llegué a la 1 de la mañana y mamá me recibió con la triste noticia.
Hoy, el cortejo fúnebre que llevaba los restos de este biker comprometido y que era escoltado por sus inseparables camaradas, compañeros tránsitos y otros familiares y amigos recorrieron las calles de mi colonia, pues ahí es donde se llevan a cabo la mayor parte de las reuniones del Dark Side.
Fue la última vez que pasó por esas calles y lugares en las que seguramente vivió momentos inolvidables para él.
Los próximos 13 y 14 de abril, Dark Side Bikers rendirá un merecido homenaje a su querido Tío en los festejos de su noveno aniversario que, sin duda, tendrá un ambiente de dolor, pero también de agradecimiento infinito por las enseñanzas que seguramente dejó en cada uno de sus integrantes y en quien lo conoció.
Que en paz descanse este hombre que realmente conoció el verdadero significado de la hermandad y que pronto encuentre resignación su familia.
Una vez más, sigue siendo para mí incomprensible la muerte joven. El Tío se fue de este mundo a sus 38 años de edad.
Tal vez a él no le gustaba esta rola, pero no sé por qué cada que la escucho recuerdo lo poco o mucho que he conocido del ambiente que viven los bikers de corazón.
martes, 26 de marzo de 2013
El amor acaba...
Yo los consideraba una pareja ejemplar.
Sin embargo, hace unas semanas platiqué con ella y resulta que del inmenso amor que una vez me comentaron los dos y que yo veía con mis propios ojos, casi no existía nada ya.
Cuando escuché los motivos que la tenían un tanto desilusionada no lo podía creer.
Y no es que no lo o le crea porque yo alucine que el amor es perfecto, de hecho, creo que es el sentimiento más vulnerable y voluble, sino que me extrañó y sorprendió mucho que ese tipo de desilusiones se vivan a esas alturas de la vida de un ser humano.
Resulta que, aunque no me lo dijo con estas palabras, él hizo o dejó de hacer cosas que costaron tan caro, que ella había perdido la admiración que alguna vez sintió por él. ¿Y ella? Pues ella cometió el error en las que muchas caemos, entregó mucho (o todo) y esa acción no fue recíproca o llegó un momento en el que ella lo consideró así.
Con el paso de los años, de mis años, me he dado cuenta que es clave importantísima admirar a tu pareja o admirar a quien te atrae, gusta o lo que sea que te inspire un sentimiento distinto al resto de los mortales.
A lo largo de mi vida, tristemente, sólo he sentido admiración por tres hombres, mi padre, mi ahora ex pareja y otra persona más que recién estoy tratando.
Y aunque dos de ellos no se involucran directamente con mis sentimientos de mujer, uno por ser mi padre y el otro por ser un amigo, la verdad, disfruto muchísimo ese orgullo ajeno por lo que hacen, piensan o dicen.
Anyway.
Volviendo a la historia de este par de enamorados, me desanimó mucho escucharla.
Es increíble cómo muchos hombres se duermen en sus laureles y dejan que sus mujeres asuman el papel de proveedoras de todo, no solo de amor y de mantener su llama viva, sino también de techo, casa, carro y comida.... ¡todo!
Sin embargo, también creo que ellos no serían así si ellas no lo permitieran.
En fin.
Ellos eran un ejemplo para mí, una ilusión de que, aunque tarde, se puede encontrar el verdadero amor y disfrutarlo.
Humildemente no creo que sea conveniente tratar de restablecer esa relación amorosa, creo que se ha perdido mucho de los aspectos más importantes para que sea siquiera una milésima parte de lo que era.
Por ahí he leído que el amor o la etapa del enamoramiento dura dos años y medio y en carne propia lo he experimentado y ahora los veo a ellos y si mal no me salen los cálculos, en esas andaban ya.
Se que no es una regla, se que se debe ser demasiado inteligente para que eso no suceda, pero cuando uno de los dos no tiene voluntad para mantenerlo de esa forma, entonces, creo yo, la relación está condenada a morir más temprano que tarde.
Me apena mucho que en esa etapa de sus vidas estén pasando por un duelo innecesario y que saben que cientos de personas que atestiguamos ese amor lo vemos como una verdadera lástima.
Ojalá el dolor les sea leve y no sea demasiado tarde para levantarse y disfrutar lo que les quede de vida, que espero, sea mucho.
sábado, 16 de marzo de 2013
¡TE AMO!
Nunca antes había estado tan alejada de Tí y Tú, en momentos como éste, estás tan pegado a mí... y ni cuenta me daba.
Te amo con todo mi ser.
Lamento mucho haberte defraudado tanto, haberte fallado.
Pero la sacudida fue tan estremecedora que, aunque tarde, aquí estoy para cobijarme en Tí.
Te amo, Jesús, te amo con toda mi alma.
Gracias por mi nueva vida. Sé que haces lo mejor para mí y así lo acepto.
Jamás me alejaré de Tí otra vez.
Gracias por el dolor, gracias por el desamor, gracias por esas enseñanzas que me hacen recordar que me amas.
Te amo, Jesús.
Te amo con todo mi ser.
Lamento mucho haberte defraudado tanto, haberte fallado.
Pero la sacudida fue tan estremecedora que, aunque tarde, aquí estoy para cobijarme en Tí.
Te amo, Jesús, te amo con toda mi alma.
Gracias por mi nueva vida. Sé que haces lo mejor para mí y así lo acepto.
Jamás me alejaré de Tí otra vez.
Gracias por el dolor, gracias por el desamor, gracias por esas enseñanzas que me hacen recordar que me amas.
Te amo, Jesús.
martes, 19 de febrero de 2013
De Augusto Lombardo...
... alias Diego Lara...
"No podemos enamorarnos del futuro y divorciarnos de la realidad"
viernes, 4 de enero de 2013
viernes, 28 de diciembre de 2012
Encontré al padre
Ustedes disculparán que abandono este espacio meses enteros y que hoy, cuando he posteado ya una entrada, estoy aquí de nuevo para subir otra.
Hacía días que no vía a mi jefe, pues él estuvo de vacaciones de Navidad y yo aquí en el periódico trabajando.
Su ojo vigilante vio en mi muro de FB una foto que puse de portada.
Es Juan Pablo con tres compañeritas de salón: Caro (izq.), Mariana y Gaby.
Me dijo mi jefe textualmente...
"Oye, en una foto que pusiste de JP en el FB, me di cuenta que se parece muchísimo a Messi".
Abrió la foto y me la mostró....
Y casi me fui de espaldas... realmente sí es muy parecido...
Cuando le diga ésto a JP se pondrá sumamente feliz, pues él lo admira y sabe que es el mejor futbolista del orbe.
Hacía días que no vía a mi jefe, pues él estuvo de vacaciones de Navidad y yo aquí en el periódico trabajando.
Su ojo vigilante vio en mi muro de FB una foto que puse de portada.
Es Juan Pablo con tres compañeritas de salón: Caro (izq.), Mariana y Gaby.
Me dijo mi jefe textualmente...
"Oye, en una foto que pusiste de JP en el FB, me di cuenta que se parece muchísimo a Messi".
Abrió la foto y me la mostró....
Y casi me fui de espaldas... realmente sí es muy parecido...
Cuando le diga ésto a JP se pondrá sumamente feliz, pues él lo admira y sabe que es el mejor futbolista del orbe.
lunes, 13 de agosto de 2012
Nostalgia
Últimamente, una nostalgia me invade a cada instante.
No sé porqué he pensado tanto en mis tiempos de adolescencia y entrando a la adultez... los tiempos de la Prepa.
Este año he podido reunirme con una parte importante de mis amigos entrañables de aquellos años, pero hay otros, de otros semestres, que también quiero ver. Tengo en mente buscar y encontrar a Alejandro, un gran amigo del último año en esa institución. Pensé que el FB me ayudaría (¿quién no encuentra a alguien ahí?), pero tengo pocos datos y eso no ayuda.
Ésa época, fuera y dentro de las aulas, con ellos y sin ellos, viví momentos realmente inolvidables para mí.
Extraño tanto las sensaciones de esa edad, la emoción, los nuevos amigos, el tener como única responsabilidad de estudiar, la emoción de los romances y el enamoramiento, el no pensar en bodas y mucho menos en divorcios.
Así que, para enmarcar este mood nostálgico, me la he pasado escuchando música de esos ayeres... y me traje algunas de esas piezas a éste mi espacio.
Agradezco a todas esas personas que pasaron por mi vida, y que no he vuelto a ver jamás, por haberla marcado de la forma en que lo hicieron.
Viví realmente momentos inolvidables y que anhelo volver a protagonizar junto con todos ellos, así tal cual fue...
No sé porqué he pensado tanto en mis tiempos de adolescencia y entrando a la adultez... los tiempos de la Prepa.
Este año he podido reunirme con una parte importante de mis amigos entrañables de aquellos años, pero hay otros, de otros semestres, que también quiero ver. Tengo en mente buscar y encontrar a Alejandro, un gran amigo del último año en esa institución. Pensé que el FB me ayudaría (¿quién no encuentra a alguien ahí?), pero tengo pocos datos y eso no ayuda.
Ésa época, fuera y dentro de las aulas, con ellos y sin ellos, viví momentos realmente inolvidables para mí.
Extraño tanto las sensaciones de esa edad, la emoción, los nuevos amigos, el tener como única responsabilidad de estudiar, la emoción de los romances y el enamoramiento, el no pensar en bodas y mucho menos en divorcios.
Así que, para enmarcar este mood nostálgico, me la he pasado escuchando música de esos ayeres... y me traje algunas de esas piezas a éste mi espacio.
Agradezco a todas esas personas que pasaron por mi vida, y que no he vuelto a ver jamás, por haberla marcado de la forma en que lo hicieron.
Viví realmente momentos inolvidables y que anhelo volver a protagonizar junto con todos ellos, así tal cual fue...
jueves, 26 de julio de 2012
Una madre ejemplar
Yo creo que en muchas cosas he fallado como madre. Yo creo
que casi todas lo creemos.
Nunca será suficiente lo que hagamos por los hijos.
Yo, por ejemplo, tengo una enorme cruda moral porque mis
horarios en el trabajo han sacrificado mucho las actividades con Juan Pablo.
Rara vez pienso que indirectamente esto del nuevo trabajo,
que amo con toda mi alma, es para beneficio suyo, aunque sigue pesándome mucho
el que casi no lo veré, sobre todo cuando regrese al colegio.
También se y estoy conciente de que se me agota la paciencia muy rápido, cosa en la que me están apoyando sus terapeutas, para conseguirla de donde sea y para que él comprenda que no tengo un trabajo "normal".
A mi mamá la admiro, aunque a veces, sobre todo ahora que
han pasado tantos años, no coincidamos en muchísimos puntos de vista que están
al interior de nuestra pequeña familia y que los que están fuera, aún siendo “familiares”
no lo entenderían, porque no viven bajo este mismo techo.
Sin embargo, hay una mujer, más joven que yo, que es una
madre digna de admirarse.
Es madre de una niña de la edad de Juan Pablo y hace dos
ciclos escolares fueron compañeros de salón, y de unos bebés mellizos.
Me encantaba verla cómo se lleva con su hija, cómo la
procura y la niña cuánto la obedece y lo bien educada que está.
Luego, nos dio la noticia de que su familia aumentaría. Cómo olvidar el grito que soltamos las mamás
que nos juntábamos todas las mañanas afuera del kínder cuando nos dijo que no
era un bebé el que esperaba sino dos.
A mí siempre me ha costado imaginar cómo le hacen las madres
de más de un hijo para repartir en partes iguales el amor entre todos sus
retoños.
Entonces, tomé su caso como una especie de experimento para
verlo con mis propios ojos, ya que es improbable que yo pueda darle un
hermanito a Juan Pablo.
Los cuates, son varones, nacieron en noviembre del año
pasado y ahora están enormes.
Se de muchos casos increíbles de madres que, de veras, se
pasan.
Hay uno en el que ella saca mil y un pretextos para
justificar sus “motivos” para llevar todos los días a sus hijos, (un recién
nacido) a la guardería, pese a que ella no trabaja y los deja todo el horario
de la guardería a la que tienen derecho las madres que sí trabajan y sí
necesitan ese servicio.
En cambio, mi amiga, es un gran ejemplo.
Tan pronto pudo, casi en tiempo récord, dejó la casa de sus
papás después de su parto múltiple y tomó la batuta del cuidado total de sus
hijos.
Ella no trabaja, pero su esposo sí, así que ella solita se
avienta la tarea de cuidar y alimentar a sus bebés y de estar al pendiente del
desarrollo escolar de la mayorcita, quien, dicho sea de paso, es de las más
destacadas del colegio.
Es impresionante ver la paciencia de esta mamá cuando uno de
los dos pequeños llora o está inquieto y la habilidad que tiene para cargarlos
a los dos para que no “se sientan” y cómo sigue al pendiente de la niña.
Me da mucho gusto ser amiga de alguien tan dedicada a su
familia. Sin duda, es un gran ejemplo a seguir y vergüenza para quienes
fallamos tanto como mamás.
martes, 27 de marzo de 2012
Más que mil palabras
En honor a todas aquellas personas comprometidas con la causa.
En especial para mis amigos Mónica Patiño, Samantha Gutiérrez, Zeny Cerda, Ivonne Escárcega, Lucy Apodaca, Brenda Cázares, Eva I. Cabello, Javier Baños.
En especial para mis amigos Mónica Patiño, Samantha Gutiérrez, Zeny Cerda, Ivonne Escárcega, Lucy Apodaca, Brenda Cázares, Eva I. Cabello, Javier Baños.
jueves, 15 de diciembre de 2011
El regalo más esperado
Seguramente pediste ropa, zapatos, un ipad, un smarthphone... pero ellos solo desean un abrazo de quienes aman y extrañan.
Vi este video y me acordé de nuestro amigo Cuty (Mensaje en la Botella), a quien le envío un gran abrazo hasta Afganistán.
Vi este video y me acordé de nuestro amigo Cuty (Mensaje en la Botella), a quien le envío un gran abrazo hasta Afganistán.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Se fue
Hace poco conté aquí lo enamorada que estoy de un hermoso labrador, vecino de la oficina y que se llama Sam.
Entré a este trabajo el 24 de octubre y desde el primer día nos vimos.
Creo yo que el flechazo mutuo fue total e inmediato, pues a los pocos días, pese a que impone por su tamaño, me atreví a acercarme peligrosamente a él, le puse mi mano para que oliera que mi intención era hacerle cariños y de inmediato me dejó.
Lo curioso de Sam y que llama la atención de toda la gente que pasa por su casa es que se coloca recargado en lo alto de la barda del patio en el que pasa la mayor parte del día y se veía bastante chistoso, parecía un humano. La mayoría sacaba sus móviles para captar la imagen.
Al poco tiempo, una señora que pasó por ahí y que me vio acariciarlo le dijo: “Hola, Sam”… y entonces supe su nombre. Y más o menos por esos días también me di cuenta que la casa estaba en venta.
Todos los días, desde que me dejó acercarme a él, le daba su dosis de cariño al llegar a la oficina, al salir a comer, al regresar para el segundo turno y al irme a casa. Si no estaba, le hablaba y se asomaba.
A veces, él, tan solo oír los miles de ruidos de mi carro, se asomaba y me pedía cariño haciendo ruidos chistosos con su boquita.
El lunes, acá amaneció frío y lluvioso. Sam estaba ahí y estaba empapado. Todo ese día estaba muy preocupada por él, en cómo estaría y hasta despotricando contra sus amos.
Extrañamente, Sam me tiró la mordida las dos veces que acerqué mi mano y decidí no insistir con los cariños, creo que no estaba de humor, estaba molesto porque estaba escurriendo de agua fría.
Le platiqué a la mamá de mi Junior, Eva I. Cabello, y amablemente, como ella es, me ofreció hacerle una casita, ella las hace con sus manitas no conforme con recoger miles de perros, gatos, cerditos, hurones, sin hogar. Conspiramos con regalársela en Navidad y ya solo estaba pensando en cómo decirles a sus amos de nuestras negras intenciones.
Ayer, no vi a Sam, pero hace unos minutos, cuando regresé de comer, estaba una persona desempotrando medidores de luz, de gas, de todo y me atreví a preguntarle si la casa la habían vendido ya.
Me dijo que sí y que nuestro Sam se fue a su nueva casa desde ayer L. No pude despedirme de él.
Quedamos Gastón, uno de sus amos, y yo que me permitiría regalarle la casa que Eva ya está construyendo, pues en el nuevo sitio sí le hace falta.
En verdad, lo voy a extrañar tanto que en cuanto vuelva a ver al señor-chavo, le pediré me permita llevarle yo su casita para acariciarlo de nuevo.
Hasta pronto, Sam.
martes, 8 de noviembre de 2011
Me estoy enamorando… ¡de otro!
Yo sabía que cambiar de trabajo me traería muchas cosas buenas.
Desde que entré aquí, a estas oficinas, alguien me recibe y despide todos los días, puntualmente.
No sé cómo se llame, pero sus ojitos y su cualidad de ser puntual tienen atrapado ya mi corazón.
Él es alto, delgado, de porte elegante y creo que se está enamorando de mí como yo de él.
Diario llego y volteo a su casa con la esperanza de que esté ahí y me regala su presencia sin falta, todos los días.
Estoy por investigar su nombre y hoy, apenas llegué a la oficina, y al asegurarme que estaba ahí en el mismo sitio de siempre, corrí al segundo piso del edificio donde está mi oficina, para sacar la cámara de la revista y, sin más, me fui a su casa a tomarle la foto.
Es él.
Desde que entré aquí, a estas oficinas, alguien me recibe y despide todos los días, puntualmente.
No sé cómo se llame, pero sus ojitos y su cualidad de ser puntual tienen atrapado ya mi corazón.
Él es alto, delgado, de porte elegante y creo que se está enamorando de mí como yo de él.
Diario llego y volteo a su casa con la esperanza de que esté ahí y me regala su presencia sin falta, todos los días.
Estoy por investigar su nombre y hoy, apenas llegué a la oficina, y al asegurarme que estaba ahí en el mismo sitio de siempre, corrí al segundo piso del edificio donde está mi oficina, para sacar la cámara de la revista y, sin más, me fui a su casa a tomarle la foto.
Es él.
Lo que me gusta de él es que a todos les ladra, menos a mí, pero lo que más me fascina es su pose al recargarse en la barda de su casa. Prácticamente se apoya en ella cruzado de brazos.
Todos los días le digo: “Hola, guapo, ¿cómo amaneciste?”… O cuando salgo y no está y de pronto se asoma: “Ahí estás, ¡sabía que llegarías puntual a la cita!”… O cuando ya me voy: “Nos vemos mañana mi niño, cuídate mucho”.
Y bueno, éste es un ser más que me alegra la vida todos los días, junto con Dalí Miguel y Lucas Benjamín.
(Estoy en vías de adoptar otro que tiene por nombre Junior, pero se lo voy a cambiar porque no me gusta ese nombre –en dado caso que mamá me acepte con un hijo más en su casa-).
Todos los días le digo: “Hola, guapo, ¿cómo amaneciste?”… O cuando salgo y no está y de pronto se asoma: “Ahí estás, ¡sabía que llegarías puntual a la cita!”… O cuando ya me voy: “Nos vemos mañana mi niño, cuídate mucho”.
Y bueno, éste es un ser más que me alegra la vida todos los días, junto con Dalí Miguel y Lucas Benjamín.
(Estoy en vías de adoptar otro que tiene por nombre Junior, pero se lo voy a cambiar porque no me gusta ese nombre –en dado caso que mamá me acepte con un hijo más en su casa-).
martes, 11 de octubre de 2011
¡Felices 80, papá!
Hoy hace cuatro años, mamá estaba preparando una discada para celebrar los 76 años de papá.
Ese día comimos en familia, vinieron mis hermanos a la casa.
Recuerdo bien que papá le comentó a Álex, mi cuñado, que aunque cumpliera todos esos años en los que trabajó mucho por su familia, él se sentía maravillosamente bien.
Lo que no sabía papá es que unos días después partiría al cielo después de agonizar poco más de 24 horas.
Hoy, papá estaría cumpliendo 80 años de edad. Mamá dice que le comentaba que quería pasar de los 80 años para ver crecer a Manotas. No se le concedió. Mi hijo poco lo recuerda, pues papá se fue cuando él tenía apenas dos años de edad.
Esta foto tiene su historia, pues un gran amigo de Guadalajara me hizo el favor de eliminar a J de la foto y poner a papá a mi lado. En esa foto falta mi cuñado Álex y mi sobrino Alonso, pues éste último estaba hospitalizado por una intoxicación. Mi hermano era soltero y ni señas de mi cuñada Viviana todavía.
Seguramente hoy estuviéramos celebrando de forma especial el cumpleaños de papá.
Te extrañamos mucho, pero más mi má.
viernes, 7 de octubre de 2011
En casa
Desde hace unos minutos Dalí Miguel está en casa.
Esta mañana me presenté temprano en el Antirrábico de San Bernabé.
Muy amablemente me atendió la misma persona, el mismo señor que me permitió el acceso a las jaulas el martes pasado.
Yo llegué con una enorme sonrisa y después de darle los buenos días le anuncié: “Encontré a mi niño”. Le sorprendió mucho enterarse que Miguel estaba ahí dentro y entramos a verlo.
Minutos después trajo hasta la recepción al hombre que se encarga de recoger a los perros por mi casa tras las quejas de los vecinos.
Me comentó que lo recogió ¡el lunes! A exactamente tres cuadras de mi casa, en la calle 20 de noviembre, donde hace un par de semanas, ahora que camino mi ciudad el día entero, me di cuenta que en esa cuadra había más de 10 perros sueltos.
Ese fue uno de los puntos donde puse pósters buscando a mi primogénito, justamente el día martes.
El día que lo recogieron, pero a las 22:00 horas, fue la primera vez que visité la perrera en esta historia de búsqueda de Dalí, fue cuando le llamé tras un portón y en el que pude jurar que contestó a mi llamado ladrando asustado. No me equivoqué. Era él.
Lo que sucedió es que estaba tan aturdida el martes al ver los perritos sacrificados, que no me fijé que las jaulas individuales también tenían canes por separado, así que no pasé por ahí para buscarlo. Ahí estaba él.
El hombre que lo recogió me dijo que decidió ponerlo ahí porque notó que Dalí Miguel era perro de casa y que estaba seguro que irían a buscarlo. Me comentó que me vio el martes cuando entré a la jaula común, pero que obviamente no imaginó que yo era su madre.
Me confesó que estaba ya en la lista de sacrificados del día de hoy.
El primer hombre que me recibió estuvo presente durante toda esta charla y ya cuando nos quedamos solos de nuevo, me comentó que tiene un programa de radio y que había comentado mi caso al aire, que le conmovió mucho mi llanto (qué vergüenza) y que le daba mucho gusto que lo haya encontrado. Yo sonreía en todo momento.
Aquí quiero hacer un paréntesis, esta persona me aclaró que ya no sacrifican por medio de la electrocución, ahora sí utilizan dos inyecciones y que los perros no sufren. Simplemente mueren de un infarto fulminante. Aunque para mí el desenlace sigue siendo igual de triste y me da mucha impotencia.
Me ofreció que ellos mismos podían esterilizarlo, gratis. Así que ahí lo dejé unas horas más para que fuera sometido a ese procedimiento pues es una forma de tranquilizarlo y que no se aleje tanto de casa, aunque jamás lo dejaré salir solo.
Pasé por él a las 14:00 horas, casi no puede caminar porque le duele la herida. Está sumamente flaquito y muy sucio. Huele espantoso. Además está lleno de pulgas y garrapatas. Desafortunadamente no podemos bañarlo hasta el lunes, mientras tanto le estaremos haciendo las curaciones y dándole los medicamentos necesarios para su recuperación.
No ha comido aún, no se le apetece, pero, está en casa. Mueve su colita cada que escucha su nombre. Por el momento y como nunca, está en la lavandería, pues teniendo niño en casa no podemos arriesgarlo a que lo pique una garrapata porque Manotas podría adquirir una enfermedad grave. Urge que sea lunes para que Miguel esté limpio y adentro de su casa, como siempre.
Fue una dura lección para todos.
Dalí Miguel, bienvenido a tu casa…
(Les debo la foto familiar para el lunes, ya cuando esté bien limpiecito)
jueves, 6 de octubre de 2011
Acariciando el final feliz
Estos días han sido muy tensionantes.
Entre la pérdida de empleo y la búsqueda de uno nuevo, en una Ciudad en la que la mayor parte de la población está desempleada, se agregó un estrés emocional desde el fin de semana anterior: la ausencia de Dalí Miguel, mi perro de 8 años de edad.
Salió de casa la tarde-noche del sábado, como todos los días, y nada más no regresó. Comencé a preocuparme a las primeras 24 horas de su ausencia.
El lunes me enteré que había pasado la perrera el sábado, cosa que me pareció improbable, pues ellos no trabajan en fin de semana, así que tenía mis dudas. Y sí, luego me confirmaron que no trabajan ni sábados ni domingos.
Aún así me lancé de noche al Centro Antirrábico a buscarlo. Obviamente, como era de noche, no pude cerciorarme que estuviese ahí, pero no sé por qué me vine a casa con la esperanza de que así era.
Dejé un recado en la puerta de cristal del lugar con la ubicación de mi casa, el nombre de mi hijo mayor (Dalí Miguel) y mi súplica: ¡Por favor, no lo sacrifiquen!
Aún así me lancé de noche al Centro Antirrábico a buscarlo. Obviamente, como era de noche, no pude cerciorarme que estuviese ahí, pero no sé por qué me vine a casa con la esperanza de que así era.
Dejé un recado en la puerta de cristal del lugar con la ubicación de mi casa, el nombre de mi hijo mayor (Dalí Miguel) y mi súplica: ¡Por favor, no lo sacrifiquen!
El martes amanecí ahí. Honestamente, iba muy contenta y armada con su correa y una sábana para regresarnos juntos en taxi, pues mi coche sigue en el taller (esa es otra historia).
Por ese recado, a mi llegada, ya tenían el antecedente las casi 10 personas que trabajan ahí y que estaban todas juntas en la recepción. La mayor parte hombres. Solo dos mujeres, una de ellas veterinaria.
Les expliqué a detalle de dónde creía que lo habían recogido y hasta ese día no habían pasado por ahí (ellos pasan por calles de donde reciben reportes).
Así que ahí mis esperanzas y optimismo comenzaron a convertirse en todo lo contrario, pues significaba no tener la certeza de si Dalí seguía con vida, si lo habían metido a un taller donde probablemente pasaría el resto de su vida amarrado, si lo habían envenenado o atropellado.
Llegué a mala hora pues aunque era súper temprano, apenas la hora en que abrían, cuatro hombres estaban tras bambalinas sacrificando a los animales y por esa razón me negaron el acceso.
Les expliqué a detalle de dónde creía que lo habían recogido y hasta ese día no habían pasado por ahí (ellos pasan por calles de donde reciben reportes).
Así que ahí mis esperanzas y optimismo comenzaron a convertirse en todo lo contrario, pues significaba no tener la certeza de si Dalí seguía con vida, si lo habían metido a un taller donde probablemente pasaría el resto de su vida amarrado, si lo habían envenenado o atropellado.
Llegué a mala hora pues aunque era súper temprano, apenas la hora en que abrían, cuatro hombres estaban tras bambalinas sacrificando a los animales y por esa razón me negaron el acceso.
Supliqué mucho que me dejaran pasar y que si era necesario detuvieran los sacrificios para poder entrar y asegurarme que él no estaba ahí; la doctora me sugirió que esperara a que terminaran de “dormir” a los perritos (¿¡ya para qué!?) y yo me quedé impávida.
No sé si los conmoví (aún yo estaba controlada entonces) o los harté, el caso es que me hicieron caso o me dieron por mi lado. Detuvieron los asesinatos de perritos para entrar a ver si estaba Miguel ahí.
Apenas crucé la puerta y miles de lágrimas comenzaron a rodar en mis mejillas y lloré y lloré con mucho sentimiento. Primero, porque era casi un hecho que Dalí no estaba ahí según lo que platiqué con esas personas. Estaba desilusionada. Pero, también por lo que vi ahí dentro.
Me pasaron solamente al área donde estaban asesinando a esos inocentes… había excremento y orines por todos lados, pues los perros no controlan esfínteres por el miedo que tienen a ese sufrimiento.
Había perros sin vida, de todos tamaños, en bolsas de plástico y decenas de canes en dos jaulas comunes, que fueron las que me mostraron. No puedo olvidar los ojitos de súplica de esos “niños”, estaban aterrados y esperanzados a que yo los rescatara a todos.
Miguel no estaba ahí y yo no podía parar de llorar. Eran las 9:30 horas y salí de ahí casi corriendo. Solo atiné a levantar la mano a modo de despedida de todos los que estaban en recepción… solo escuché a la veterinaria decirme en tono de regaño:
“¡Por eso no queríamos dejarla pasar, por eso mismo!”…
Me detuve en la esquina llorando amargamente, no podía respirar y así me regresé a casa, llorando en el Metro inconsolablemente. La gente me veía y a mí me valía madres que se dieran cuenta… me dolía todo el interior. No pude parar de llorar hasta las 13:00 horas que fui por Juan Pablo al colegio.
Ese día caminé muchísimo pegando pósters de Dalí Miguel en los que ofrecía una recompensa, tarea que continué el día de hoy.
Todas estas noches no he podido dormir, he estado esperando la llamada, la noticia… Nada.
Hoy, después de las 15:00 horas, volví a ir al Antirrábico, esta vez armada con pósters que continué pegando camino al Metro. Esta vez me acompañaron Manotas y mamá.
Estaban dos personas, dos hombres mayores. Los empleados administrativos y veterinarios ya se habían retirado.
De inmediato me dejaron pasar una vez les entregué el póster de la búsqueda. Otra vez, me llevaron a las jaulas comunes.
Vi una perrita hermosa, de raza fina que desconozco el nombre. Tenía una bola colgando por detrás, roja, en carne viva. Me comentaron que era su matriz y que por esa jaula comenzarán los sacrificios mañana temprano (sacrifican martes y viernes –cultura general-). Había perros lindísimos, que se veían que habían sido mascotas bien cuidadas y otros que nunca tuvieron la suerte de tener una familia y que por fin (desgraciadamente) habían llegado al final de su triste vida.
Mucha gente cree que en estos lugares sacrifican con inyecciones de las que los veterinarios particulares utilizan para practicar la eutanasia a las mascotas de sus clientes y que son dos. Una para dormirlos y otra que les provoca el infarto fulminante. Aplican la primera para que no sea dolorosa su muerte.
No. La realidad es que los mojan y les ponen cables de corriente eléctrica. Así es como mueren. Con dolor, terror y miedo.
Iba de regreso a la recepción donde me esperaban mis dos acompañantes ansiosos, pues Juan Pablo no tiene acceso a las jaulas por su edad.... pero hice lo que el martes no hice: pedí oportunidad de ver los pasillos de jaulas individuales. Solo estaban ocupadas las primeras 10 del primer pasillo.
Vi un perro, otro, otro más y al llegar a la última…
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¡Ahí estaba Dalí Miguel!
¡No crean, tenía mis dudas, porque estaba sucio y delgadísimo! Así que tuve qué pedirle a mamá que entrara ella a confirmar mis sospechas, pues aunque le hablé por su nombre y me respondió moviendo la cola de felicidad, aún lo dudaba. Y en realidad no lo dudaba, ¡sino que no lo podía creer!
Mamá entró y sí. Confirmado (aunque la vi dudosa).
Pues ya me explicaron que ellos no pueden entregarme a mi mascota, sino que mañana a primera hora debo presentarme. Me harán llenar una carta responsiva y ahí pueden esterilizarlo (castrarlo) y eso será lo que pediré.
Volví a entrar yo a cambiarlo de jaula para que los empleados supieran que ese perro ya fue reclamado. Se dejó agarrar solo por mí (como siempre) y se quería venir conmigo. El señor que amablemente estaba conmigo me dijo: "No hay duda, es su perro".
Le dije a Miguel que no se preocupara, que mañana iré por él, que tuviera paciencia y que espero que haya aprendido la lección (como yo).
Estoy tan tan tan feliz.
Las últimas noches, con el silencio de la madrugada, cada ladrido por más lejano que se escuchara, me parecía que era Miguel y salía a buscarlo, pero nunca dí con esas voces.
Mañana amaneceré ahí. Sé que debe estar preocupado y ansioso (como su madre).
¡Gracias a Dios!
lunes, 3 de octubre de 2011
¿Dónde estás?
El sábado, dejé salir a Dalí Miguel, como siempre, a la calle.
No habíamos estado en casa casi en todo el día, así que él salió a estirar las piernas a eso de las seis de la tarde.
Es hora que no llega.
Es hora que lo estamos esperando.
Me da miedo que no regrese.
Hoy que llegué del Súper, la casa se sentía sola. Extrañé sus brincos de felicidad tan solo verme.
Dos noches y sus días sin volver a su casa y yo sin poder dormir. No sé dónde está.
¡Te extraño, Miguel, regresa a casa!
viernes, 30 de septiembre de 2011
Siempre ahí
Esta entrada está dedicada a César Vargas.
Lo conocí en el 2000, fue compañero del periódico y cuando entré tenía mucha curiosidad de saber quién era César Vargas, pues siempre leía sus crónicas de fútbol y me atrapaban desde la primera a la última letra. Es un deleite leer sus notas siempre, tan llenas de color y vida.
Siempre estuvo pendiente de mí, haciendo crítica constructiva de mi trabajo, orientándome y mejorar como periodista de oficio.
¿Por qué escribo de él? Porque a pesar del paso de los años y de que nuestras vidas profesionales tomaron distintos rumbos, siempre ha estado a mi lado de una u otra forma.
Es de esa clase de amigos entrañables, que de repente por sus ocupaciones desaparece, pero justo cuando las cosas no están bien, hace su aparición como por arte de magia.
Todavía recuerdo cuando estuvo a mi lado cuando J se fue. Aguantó muchas noches mi llanto e interrogantes sin respuesta por teléfono y en persona. Siempre me ofreció su hombro para llorar amargamente.
Tampoco puedo olvidar que la noche del mismísimo día que mi ciclo terminó en el periódico, aquí estuvo conmigo también.
Hoy, a una semana de mi último despido, también cuento con su apoyo. Ya vino, ya me llamó, ya me escribió.
Ahora, ambos tenemos muchos proyectos profesionales juntos. Hoy que terminó definitivamente mi ciclo en la revista (ya firmé mi liquidación en buenos términos) ya podemos poner manos a la obra pues tendré tiempo de sobra.
Estoy muy agradecida con Dios y la vida de que me dé los amigos necesarios para superar cada una de las pruebas que me han tocado vivir. César es tan sol@ un@ de los amig@s-herman@s que se que puedo contar con ell@s en todo momento y que saben que yo también estoy aquí al pendiente de sus necesidades.
El caso es que me sorprende que César sea como un enviado de Dios justo cuando más necesito apoyo.
El caso es que me sorprende que César sea como un enviado de Dios justo cuando más necesito apoyo.
¡Gracias, Chícharo!
miércoles, 10 de agosto de 2011
Amores perros
No es que una se vuelva insensible. Más bien, creo que las prioridades cambian.
Hace algunos años, antes de ser mamá, no soportaba ver perros abandonados en la calle. No podía recogerlos todos, pero mínimo les daba de comer y así.
Fue en febrero de 2004 cuando conocí a Lucas Benjamín. Justo tenía un mes de haber comenzado los preparativos de mi boda, así que al verlo con inicios de sarna solo pude decir: “pobrecito, perrito”.
Sin embargo, Lucrecio permaneció muchos meses “viviendo” en la cuadra de mi casa y yo gaste y gaste dinero en un evento patético e inútil y sin poder recogerlo. Así que solo lo veía empeorar de su problema de la piel y me volteaba a otro lado, pues simplemente no podía ayudarlo.
Poco a poco, Lucrecio Benjamino se convirtió en el perro de todos y de nadie. Cuando cualquier vecino llegaba a casa de trabajar, él corría hasta su coche para recibirlo a brincos, pero apenas si volteaban a verlo.
Me casé en septiembre. Para noviembre, estaba irreconocible. Casi no tenía cabello y olía a putrefacción.
No lo pensé más y le pedí ayuda a un vecino para agarrarlo. Batallamos, pero lo metimos a una caja de madera y lo llevamos a una de las veterinarias que apoyan la causa de Pro Defensa Animal con precios económicos.
Ahí vivió Lucas de noviembre de 2004 a febrero de 2005. Había que cubrir el costo de hospedaje, alimentación y medicamentos en lo que sanaba. Así que lo hice a escondidas de J, porque no le gustaba que "anduviera yo en esos trotes", en sus palabras.
A las pocas semanas de que fuera internado, me enteré que estaba embarazada y de alto riesgo, así que no pude ir más a ver a Lucas. Solo le daba dinero y comida a un amigo para que se encargara de llevarlos a la doctora.
Lucas fue puesto en adopción. La persona interesada no estaba muy convencida y hasta pagó un corte de cola para verlo más hermoso.
En febrero lo adoptó y yo no pude si quiera despedirme de él, pues estaba viviendo mi segunda y más peligrosa de las amenazas de aborto que sufrí.
Un día de mayo, llegué del súper a casa. Mamá me recibió con la novedad de que Lucas había regresado. La chava había hablado días antes para comentar que lo regresaría porque simplemente el can no pudo llevarse con otro que ella ya tenía.
Mamá no quiso comentarme nada para no preocuparme.
Salí al patio y me quedé con la boca abierta. Lucas Benjamín estaba gordito y su pelito le volaba al correr.
Mi mamá me dijo: “No quiero que lo des en adopción. Ese perro ha sufrido demasiado ya”.
No sé cómo ni cuándo, pero Lucas, al poco tiempo, decidió que mi hermano y cuñada fueran sus padres adoptivos y se fue a vivir con ellos, hasta hoy. Viven en la planta alta de casa de mi mamá, donde ellos construyeron la suya.
Hoy, es feliz y está hermoso, aunque chimuelo. Su pobre alimentación en sus primeros meses de vida, cuando vivía en la calle, hicieron perder una a una sus piezas dentales.
En casa tengo a Dalí Miguel, otro perro que adopté con Prodan en septiembre de 2003 cuando era un cachorrito. También es un guerrero, pues sobrevivió a la máquina tragadora de basura de un camión recolector donde seguramente lo tiraron al nacer creyendo que estaba muerto.
Luego tuve un Shitzu, Toto Carolino, que nunca se llevó bien con Miguel, y ahora vive en el Contry.
Hace poco, mamá recogió una cachorrita abandonada, Susana, pero la tuvo mientras le conseguimos una casa y una familia.
Tanto Toto Carolino, como Susana, tienen alberca y en estos días de calor corren y corren para luego darse un chapuzón en ellas, con sus distintas familias.
Todos ellos tienen un lugar importante en nuestras vidas y corazón.
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