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sábado, 25 de mayo de 2013

Mi campeón


Juan Pablo está terminando el primer grado de Primaria en su colegio Lasallista.

Desde vacaciones de verano del 2012, él había decidido ingresar al equipo representativo de su Alma Máter de futbol y lo hizo apenas empezó la convocatoria para ello.

Su coach fue el Profe Adrián.  Un hombre entregado, estricto, recio, pero a la vez sumamente capaz de tratar con niños. Indiscutiblemente, él será pieza clave para la formación de carácter de Juan Pablo.

El ciclo escolar cuenta con dos Temporadas de futbol.

Casi todo el año, es decir, en las dos temporadas, nos dieron grandes zarandeadas los equipos rivales.  De hecho, alguna vez, recientemente, perdimos con un vergonzoso 9-0.

La primera temporada fue un fiasco, ni siquiera ganamos el derecho de estar en octavos de final.

Juan Pablo, por su tamaño, fue tomado encuenta por su entrenador para jugar en su categoría. la 2005, y participar como refuerzo de la 2004.

Ayer, mi hijo vivió uno de los días más memorables de su infancia.  Logró coronarse campeón con su equipo de la categoría 2005, en una dramática final disputada ante su similar de la Escuela de Futbol Rayados Cumbres.

El duelo fue cerrado y terminaron el tiempo reglamentario con una igualada de 0-0.  Nuestro portero, Diego Mendoza, fue la figura, pues sacó varios balones de la raya de nuestra portería.

Nos fuimos a serie de penales y con sólo uno de diferencia logramos el campeonato.


Otra vez, no puedo describir con palabras el sentimiento que esto representó para mi Juan Pablo. Su sonrisa se dibujó en su cara y ésta no lo ha dejado desde ayer por la tarde.

Hoy, apenas se levantó, se colocó su medalla -que aún no es la de campeón pero que se mandó a hacer para premiarlos por su esfuerzo a lo largo del año por parte de las madres de familia- y no la deja ni para dormir.

No está de más decirles el gran orgullo que siento. Lo agradecida que estoy con Dios por permitirme darle a mi hijo la oportunidad de desarrollarse y divertirse en el deporte y de ser alumno de su colegio.

También estoy mucho muy agradecida, no sé cómo pagarle, con mi madre, quien pese a su edad lo llevó a muchos de sus entrenamientos a los que no puedo ir yo por cuestiones de trabajo y hasta a algunos partidos.

Por decisión propia -es otra historia que traeré mañana- su padre no fue testigo de uno de los logros más trascendentales, divertidos para nuestro hijo.

Te amo, Juan Pablo y sigue adelante.  Ya viste que puedes y eso es en todos los aspectos de la vida.

¡Orgullosamente Lasallistas!


sábado, 30 de marzo de 2013

Señorón cantante, señorona canción

Marzo 25, 1970

Han pasado ya 43 años y cinco días de esta magnífica presentación...

José José tenía tan sólo 22 años de edad...

Un gran maestro.

sábado, 16 de marzo de 2013

¡TE AMO!

Nunca antes había estado tan alejada de Tí y Tú, en momentos como éste, estás tan pegado a mí... y ni cuenta me daba.

Te amo con todo mi ser.

Lamento mucho haberte defraudado tanto, haberte fallado.

Pero la sacudida fue tan estremecedora que, aunque tarde, aquí estoy para cobijarme en Tí.

Te amo, Jesús, te amo con toda mi alma.

Gracias por mi nueva vida.  Sé que haces lo mejor para mí y así lo acepto.

Jamás me alejaré de Tí otra vez.

Gracias por el dolor, gracias por el desamor, gracias por esas enseñanzas que me hacen recordar que me amas.

Te amo, Jesús.

domingo, 10 de marzo de 2013

Casualmente...

Viendo este video en Youtube, así toda animosa, sin dramas ni nada...

Me di cuenta que el baterista...

¡Hagan de cuenta él!

Eso sí, hace suspirar el recuerdo (no más).

Eh, ¿qué tal el chamaco?

No es idéntico, porque por supuesto que no lo es, pero es más bien el tipo de hombre el que me lo recuerda.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Encontré al padre

Ustedes disculparán que abandono este espacio meses enteros y que hoy, cuando he posteado ya una entrada, estoy aquí de nuevo para subir otra.

Hacía días que no vía a mi jefe, pues él estuvo de vacaciones de Navidad y yo aquí en el periódico trabajando.

Su ojo vigilante vio en mi muro de FB una foto que puse de portada. 

Es Juan Pablo con tres compañeritas de salón: Caro (izq.), Mariana y Gaby.

Me dijo mi jefe textualmente...

"Oye, en una foto que pusiste de JP en el FB, me di cuenta que se parece muchísimo a Messi".

Abrió la foto y me la mostró....



 Y casi me fui de espaldas... realmente sí es muy parecido...



Cuando le diga ésto a JP se pondrá sumamente feliz, pues él lo admira y sabe que es el mejor futbolista del orbe.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Priceless

Esta balada es una de mis favoritas. 

De hecho, la utilicé en un episodio de mi vida que, en su momento, consideré especial.

Hacía alrededor de ocho años que no la escuchaba, pese a ser de mis consentidas, pero hoy la escuché interpretada con uno de "mis gallos" de la segunda temporada de The X Factor, Tate Stevens, el triunfador. 

Programa que, dicho sea de paso, por cuestiones de trabajo no pude seguir como Dios manda, así que lo estoy viendo "diferido" por Youtube, mientras el trabajo me lo permite (en los tiempos muertos y de laaarga espera).

No me he cansado de escucharla... ¡me encantó en esta versión!  Se me "enchina el cuero", se me llenan los ojos de lágrimas y mucho más... Se las recomiendo.

(Si no te gusta el rollo y quieres ir directo al grano, adelanta el video hasta el 1' 30"...



viernes, 30 de noviembre de 2012

Realmente apasionado

Aún ahora, un compañero del periódico hace mofa de mi antigua afición ciega al futbol.

Era de esas aficionadas de hueso colorado.  De esas que no faltaba un sólo sábado para ver a los Rayados en el Estadio.

De esas que hacía filas en la madrugada para conseguir boletos para un Clásico.  En aquellos tiempos no aspirábamos a más, pues me tocó la época mediocre de mi equipo.


Una vez entré al periódico, a la sección CANCHA, obviamente perdí ese fanatismo y lo cambié por un poco de objetividad y dejé de serlo.


Ese compañero se ríe porque cuando me entrevistaron, antes de entrar a trabajar, claro, justo ese día de la entrevista, pero por la mañana, había hecho fila durante toda la noche y parte de la mañana inútilmente por un par de boletos para el Clásico.  Me quedé a cuadra y media de llegar a las oficinas del club para comprarlos porque se acabaron.


Quien fue mi jefe en CANCHA y quien me iba a entrevistar supo de mi odisea y me pidió que escribiera una crónica de lo que viví -supuestamente sólo para leerla- en primera persona, antes de nuestra plática de probable trabajo.

Claro que ese día no me dijeron que era una fuerte candidata a ser un integrante más del staff de reporteros deportivos y mucho menos me dijo algo de la nota que había escrito minutos antes, sino que la sorpresa fue que al día siguiente mi nota fue publicada en EL NORTE, METRO y SOL, con mi firma y todo... pese a que no había sido contratada aún.


Mi compañero se burla porque escribí mi amor incondicional por los albiazules.  Es fecha que se burla de eso, sobre todo ahora que fueron eliminados por mi favorito a coronarse este domingo, los Xolos de Tijuana.


Hoy, Juan Pablo es un aficionado que me supera en todo esto.


Apenas es la primera temporada que le gusta el futbol.  Comenzó a llamarle la atención cuando yo veía la Liguilla del año pasado, por estas fechas, en las que jugó Rayados, desde la computadora de nuestro cuarto.


Ahora, Juan Pablo se la pasa viendo futbol, nacional, local e internacional.  Se sabe nombres de jugadores, equipos, números de casacas, nombres de jugadas, nombres de narradores.

Cuando duerme, habla así, dormido, por ejemplo: "Pásenle... ¡Mamá, vinieron todos los jugadores de la Liga MX a la casa!

Si juega con el XBOX sólo juega futbol.

Es su primera temporada del futbol representativo de su colegio.  No es el crack que todos esperaban, pues es un pequeño de 7 años que apenas va despertando al balompié, pero es increíble verlo jugar dos partidos seguidos con esa pasión y sin cansarse.

Me da risa que, aún y su problema de lenguaje, reclama decisiones arbitrales.

Si le cometen una falta, se tira en el piso y se queda ahí acostado hasta hacer que el Profe Adrián, su coach, hace el intento de correr hacia él para ayudarlo para levantarse de inmediato y ver hacia el graderío con una expresión en su carita de que todo está bien para su madre que lo desde ahí en compañía de otras señoras (todas jovencitas, claro!) gritonas.

Me da risa que cuando yo cubría deporte infantil me decía: "¡Qué hueva de estas señoras, estar aquí tantas horas con sus chamacos! Les gritan como si fueran profesionales....!"

Ahora soy una más y me apasiono igual o más que ellas.

Otra cosa que me causa gracia (por el momento) es que, estamos estudiando para un examen y Juan Pi, como le dicen en el colegio sus amigos, y me interrumpe para hablar de futbol.

Sabe horarios de partidos y canales.

Apenas abre los ojos y pide que le demos CANCHA, lo hojea, lee lo que puede leer (apenas está aprendiendo), lo dobla y lo pone en su mochila para llevarlo al colegio.

Está feliz porque su coach le asignó el número 15 del uniforme que apenas acaba de estrenar... cuando vio el número, algo que le causaba mucho curiosidad saber qué número le había tocado, gritó: "Mira, mamá, como Basanta... ¿el profe me habrá puesto de capitán?".

Su coach es muy bueno, enérgico, sabe mucha técnica y se las explica de manera que entiendan todos y yo creo que porque lo ve tan apasionado y que le echa muchas ganas, lo tiene como jugador de tres categorías distintas.

Tan sólo hoy, jugó dos partidos seguidos y no se cansa, se entrega.

Su papá está como pavorreal, yo creo que más que yo, pues él también fue muy buen jugador.  Llegó incluso a estar en fuerzas básicas del Puebla.

Además, a Juan Pablo, su coach no le da instrucciones desde la banca por su nombre, si no por su apellido, tal y como era conocido su padre cuando jugaba en ligas amateurs.

Hace una semana lo llevé a la exposición de MARCO, Futbol Arte y Pasión y pasó dos horas jugando en esta cancha:

No le importaron las caídas, los raspones, los golpes, fueron dos horas completitas y él estaba fascinado.

Estoy encantada por su gusto por el futbol... definitivamente.

martes, 27 de marzo de 2012

Más que mil palabras

En honor a todas aquellas personas comprometidas con la causa.

En especial para mis amigos Mónica Patiño, Samantha Gutiérrez, Zeny Cerda, Ivonne Escárcega, Lucy Apodaca, Brenda Cázares, Eva I. Cabello, Javier Baños.

martes, 20 de marzo de 2012

Sufren sin sus damiselas



El domingo pude ver cómo se transformaron los domingos de dos hombres.

Fui a la audición de la Banda de Música de la Ciudad de Monterrey y me dio pena verlos tristes, desinteresados y por momentos ansiosos.

Uno de ellos, mamá y yo lo llamamos El Pachuco, pues le encanta el mambo, se viste como se vestían los hombres en las épocas de apogeo de ese género musical.  Pantalones “guangos”, de colores vivos como amarillo, azul eléctrico, rojo, naranja, camisas de botones y grandes cadenas cuelgan de su cuello y manos.  

Además, lleva siempre un mondadientes de madera asomándose de sus labios.

Su pareja era una mujer bajita, tanto como él, de larga caballera rizada de color negro azabache.  Los dos disfrutaban mucho bailar las dos horas de audición los domingos, incluyendo el intermedio en el que del sonido emanan notas musicales de música grabada.

Desconozco si los une algo más que su gusto por bailar, pero como pareja de baile eran perfectos. 

Un mal día, él acudió solo, sin ella.  Todo mundo lo paraba y le preguntaba y él sonreía nervioso explicando la razón por la que había acudido sin ella.

Eso fue hace aproximadamente unos dos o tres meses y ahora da pena verlo sin rumbo, pues desde entonces él no ha hecho siquiera el intento de reemplazar a su compañera.  Se pasa las dos horas caminando alrededor del área que hace las veces de enorme pista de baile bajo el Palacio Municipal de Monterrey.

Hoy, se ve triste y cuando se escuchan los primeros acordes de un buen mambo, el sólo voltea a todos lados, como buscando a su damisela perdida. Así pasa los tres o cuatro minutos de duración de la pieza musical.  

La banda cambia de ritmo y él vuelve al letargo.

El otro caso es del hombre mayor del que les platiqué aquí en octubre, en el post de Ya se ganó el cielo.

Él no ha faltado a la cita, acude acompañado de su mujer y ambos están sentados a un costado de la pista, esperando que la chica que le alegraba los domingos haga su aparición.

Pero nada se sabe de ella. Simplemente dejó de asistir, de hacer la buena obra del día: hacer feliz a este hombre de la tercera edad bailando casi toda la audición.

El domingo, pese a que la música era muy buena y el sonido muy intenso, el hombre prefirió dormir en su silla, mientras su esposa lo miraba de reojo como compadeciendo que de pronto haya cambiado el significado de los bailes para el hombre con el que ha compartido su vida.

A él, le pesa más hasta caminar, arrastra los pies.  Ahora parece indispensable el uso de su inseparable bastón, del que se desprendía con facilidad tan solo al ver llegar a la chica joven, su pareja de baile.

Es increíble cómo se van tejiendo historias en ese sitio. Es increíble cómo vas viendo el desarrollo de cada una de ellas, aún sin una versión oficial de los protagonistas.

¿Qué tantas otras historias, desconocidas para mí, se han escrito en estos próximos 32 años de audiciones ininterrumpidos?

Solo Dios sabe.

sábado, 17 de marzo de 2012

El mejor



Llevo ya casi 12 años en esto del medio de comunicación.

He tenido la fortuna de escribir de Deportes, y hoy por hoy estoy especializada en el Deporte Motor.

Actualmente, como saben, escribo de Mecánica Automotriz, y todo lo relacionado con la organización de eventos sociales como Bodas y 15 años.

Pero también he tenido oportunidad de escribir sobre otros temas, desde política, hasta notas humanas.

Sin embargo, sin temor a equivocarme, creo que ayer se publicó la nota que más me ha llenado.  Me enamoré del tema desde que una buena amiga, y esposa de uno de los protagonistas, me lo contó.

Debo reconocer que teniendo la información a la mano, todavía tardé una semana más en decidir escribirlo.  Y es que, cuando un tema me atrapa, quiero que quede tan perfecto, que no sé ni cómo empezar.

De hecho, este tema que hoy les traigo, lo hice dos veces, cosa que jamás me había sucedido desde el 2000, que inicié esta aventura en el periodismo.

Ésta es la página y aquí el contenido.  A ver qué les parece.

Después de publicarlo, me cayeron dos correos de lectores, amigos míos, para decirme sobre lo mucho que les había servido leer algo así y me emocionó tanto que hasta lloré.

Estos personajes, a quienes admiro muchísimo, consiguieron ayer mismo, día de la publicación, su primera invitación a participar en un evento masivo.  Gracias a Dios.

Se los dejo.

***


KICKER

Ponen ejemplo a jóvenes que desean incursionar en la música
CABEZA

Son rockeros unos “ profesionales”

BALAZO
La agrupación regia Vlök, integrada por destacados profesionistas regiomontanos, lanzará su nueva producción

ELENA TORRES

Estos cuatro hombres compartieron desde jóvenes, y por separado, el mismo objetivo, claro y contundente: algún día destacar en la escena musical rockera.

Sin embargo, llegó un momento en que meditaron sus ideales, pensaron en el futuro y entonces establecieron prioridades.

Optaron por enfocar la mayor parte de su tiempo a entregarse en cuerpo y alma a la Universidad, cada uno en distintas especialidades, para lograr primero ser destacados profesionistas, pero sin abandonar su pasión musical.

Sus integrantes son una prueba fehaciente e inspiradora que el rock no es sinónimo de perdición, pues Javier, Héctor, Ulises y Juan Pablo, son profesionistas destacados en cada una de sus áreas laborales, pero combinan esas absorbentes actividades, con el papel de esposos y padres de familia… y, además, hoy por hoy ¡son rockeros!

El destino y el tiempo fueron uniendo los eslabones y hoy están juntos musicalmente hablando. 

Son los elementos de una banda de rock and rol moderno, con un toque de nu metal, llamada Vlök.

“Llegó un momento en que tuve claro que tenía qué tener estudios profesionales para poder realizar importantes proyectos personales.  Tenía mi trabajo de músico y gané dinero por ello, incluso con esos ingresos compré mi primer coche, pero aún así me enfoqué a terminar mis estudios para conseguir un trabajo seguro y remunerable y ahora la música es un complemento”, explica Héctor “Nunni”, bajista de la banda regia.

Vlök se formó hace cuatro años, pero a partir del 2009 quedaron definidos como integrantes estos cuatro destacados profesionistas.

Javier, el baterista, eligió como profesión la Medicina, carrera que demanda mucho tiempo y dedicación.

“La música siempre ha sido mi hobbie y mientras estudiaba en la facultad los ensayos eran una vez al mes. La música es una forma de encaminar el estrés, lo liberas, y más cuando atiendes pacientes graves o en estado crítico”, comparte.

Por su parte, Juan Pablo, se muestra como un verdadero apasionado, pues dedicó parte de su juventud a estudiar no una, sino dos carreras profesionales.

“Realmente no fue opcional, tenía qué terminar una carrera aunque me dedicara a la música.  El tiempo que no tenía qué estudiar lo dedicaba a tocar y a mi familia; ahora la música es algo que comparto con mis hijos, es una dinámica familiar”, dice Juan Pablo.

La banda grabó entre agosto y octubre de 2011 su primer material discográfico.  Su nombre es Vlök, como la banda, y contiene ocho temas originales, bajo la composición musical de Juan Pablo, Héctor y Javier. Todas las letras son de Ulises.


“La vida misma me va diciendo cosas que quedan plasmadas en todas las letras.  Distante, el primer sencillo de este disco, habla de las condiciones que actualmente vivimos y de las personas que en un momento dado se convierten en ‘una piedra en el camino’”, expresa Ulises.

Próximamente, esta banda hará la presentación de su disco en una tocada íntima en un recinto de la localidad.

Esa presentación será la consumación no solo musical, sino para demostrar que los sueños son alcanzables si se dedica todo el empeño a convertirlos en una realidad.

Ulises “Ullanas”
Papel en la banda: Compositor y cantante
Profesión: Licenciado en Comunicación
Área Laboral: Audio y video
Edad:    41 años
Estado Civil: Casado
Tiempo dedicado a la música: 18 años
“El estudio fue mi prioridad siempre”

Javier “Jova”
Papel en la banda: Baterista
Profesión: Pediatra Neonatólogo
Área Laboral: Consulta privada
Edad: 36 años
Estado Civil: Casado
Tiempo dedicado a la música: 21 años
“El primer año de la carrera traía el ritmo de la Prepa, quería continuar dedicándole casi todo mi tiempo a la música y fue imposible, así que dosifiqué los ensayos para lograr terminar la facultad”.

Héctor “Nunni”
Papel en la banda: Bajista
Profesión: Contador público
Área Laboral: Gerente de compañía internacional
Edad: 42 años
Estado Civil: Casado
Tiempo dedicado a la música: 26 años
“La música es un medio para liberar el estrés que te dan las responsabilidades profesionales”.

Juan Pablo “Juan Pi”
Papel en la banda: Guitarrista
Profesión: Administración de Empresas y Chef
Área laboral: Restaurante
Edad: 40 años
Estado Civil: Casado
Tiempo dedicado a la música: 28 años
“Estudiar te permite seguir tocando. No importa que tengas tres, cuatro o cinco discos, tienes qué estar preparado porque la misma industria de la música ‘te come’ si no lo estás”.
Aquí pueden escuchar sus rolas.  Mi favorita: Distante: myspace.com/vlok2012

jueves, 19 de enero de 2012

Ellos son...

Hace muchos meses que no voy al palacio a verlos, y los extraño, pero ellos son la Banda de Música de la Ciudad de Monterrey.

Tengo muchos años siendo su fan.

Qué lástima que aquí no puedan escucharlos como tenemos oportunidad de hacerlo domingo a domingo.

Este domingo, ahí estaré... si Dios quiere.

martes, 11 de octubre de 2011

¡Felices 80, papá!

Hoy hace cuatro años, mamá estaba preparando una discada para celebrar los 76 años de papá.

Ese día comimos en familia, vinieron mis hermanos a la casa.

Recuerdo bien que papá le comentó a Álex, mi cuñado, que aunque cumpliera todos esos años en los que trabajó mucho por su familia, él se sentía maravillosamente bien.

Lo que no sabía papá es que unos días después partiría al cielo después de agonizar poco más de 24 horas.

Hoy, papá estaría cumpliendo 80 años de edad.  Mamá dice que le comentaba que quería pasar de los 80 años para ver crecer a Manotas.  No se le concedió.  Mi hijo poco lo recuerda, pues papá se fue cuando él tenía apenas dos años de edad.

Esta foto tiene su historia, pues un gran amigo de Guadalajara me hizo el favor de eliminar a J de la foto y poner a papá a mi lado.  En esa foto falta  mi cuñado Álex y mi sobrino Alonso, pues éste último estaba hospitalizado por una intoxicación.  Mi hermano era soltero y ni señas de mi cuñada Viviana todavía.


Seguramente hoy estuviéramos celebrando de forma especial el cumpleaños de papá.

Te extrañamos mucho, pero más mi má.

lunes, 10 de octubre de 2011

Ya se ganó el cielo


(Las canciones con las que "ilustro" esta entrada, no son ejecutadas por la Banda de Música de la Ciudad de Monterrey, simplemente las pongo para que se den una idea de las rolas que me inyectan alegría domingo a domingo y, ¿por qué no? se animen a ir)

Yo creo que el día que deje de ir los domingos a los bailes de la Banda de Música de la Ciudad de Monterrey, se me secará la mitad del cerebro y la creatividad para alimentar éste, mi rincón.

Hoy vengo a platicarles de una chica que va ahí y que es más joven que yo.  Le calculo unos 25 años.  Se ve que es una chica bien, de buena posición económica, pero súper sencilla.

Me gusta cómo viste, pues aunque no recurre al último grito de la moda, sabe combinar muy bien sus atuendos completos y hace lucir su muy delgada figura.

Ella no es muy alta, a lo mucho medirá 1.65 metros (tal vez menos), es de cabello largo, casi rubio.  Muy linda de la cara, facciones finas, pero lo mejor es que es dueña de una sonrisa franca y hermosa.

No suele llegar a tiempo a los bailes, más bien, llega poco después de las 11:00 horas y siempre lo hace con pasos apresurados y a veces lleva en la mano un vaso contenedor del Starbucks.

Temprano, llega una pareja de adultos mayores, que, como yo, tienen su espacio definido en el que colocan sus sillas.

Ella es alta y de ojos de color claro y él usa bastón.  Esperan pacientes mientras comienza la audición.  De pronto, llega ella, la chica joven, directito a saludarlos.

Esto sucede todos los domingos, pero ayer puse más atención a su interactuar.  Ella, la joven, viste un vestido de camiseta largo, hasta el tobillo, color gris con rayas negras horizontales.  Luce espectacular, pues su figura la hace verse preciosa siempre.

Él, el señor, lleva una camisa azul a cuadros.

En eso está, en los saludos, cuando el señor entrega su bastón a su mujer, quien lo recibe y “se despide” de su esposo. 

Se dirige a la pista en compañía de la joven. Y así empiezan casi dos horas de bailar sin parar.

Apenas ponen un pie en la pista, que no es más que los bajos del Palacio Municipal de Monterrey, y ella le dice.

“¡Qué guapo te ves hoy!”.

Él le responde con una sonrisa de orgullo y agradecimiento.

No he investigado sobre ellos y, por lo que puedo observar, según yo, es probable que no tengan ningún parentesco, pues la chica no tiene ningún parecido físico a la pareja.

Pero, por el cariño que le tiene al hablar con él y bailar las dos horas sin parar pudiendo dormir un poco más en un domingo que los jóvenes lo aprovechan para eso, ella prefiere hacer pasar feliz ese domingo a un hombre mayor que creo que pudiera ser su abuelo.

Yo creo que ella ya se ganó el cielo, directo, sin tocar baranda y sin escalas.

Esta es una de las rolas que tocan en las audiciones, por supuesto, no hay punto de comparación, pues escuchar a más de 20 virtuosos músicos 100 por ciento en vivo no tiene precio y, dicho sea de paso, es la favorita de mi mamá.  Si eres regio, atrévete y asiste cualquiera de estos domingos.  Te aseguro que te vas a divertir.



domingo, 18 de septiembre de 2011

Logró conquistarme

En cuestión de admirar artistas, soy sumamente difícil… no me emociona cualquier hijo de vecino.

En mi vida he admirado a pocos artistas y casi todos ellos son varones.  El rey de mi corazón es, sin duda, y será Gustavo Cerati.  Es un tipo que admiro con todo mi ser.

Hoy, me acabo de llevar una grata sorpresa viendo la televisión, que casi nunca lo hago.  Me chuté todito el programa La Voz México y me encantó.  Ya me ví todas las noches dejando a un lado toda actividad y rutina para sentarme dos horas y media a ver tan buen programa.

Me divirtió mucho, pero quien se encargó de ello fue un artista que jamás había escuchado.  Solo hoy leí reseñas del programa y todo mundo escribió cosas positivas de él, de Espinoza Paz.

Apenas terminó el programa y me vine a San Youtube y finalmente pude escuchar una de sus rolas.  Desgraciadamente no interpreta un género que me guste, al contrario, me parece desagradable.  Aún así, me declaro fan de hueso colorado de este cantante.


lunes, 22 de agosto de 2011

Amor de otoño

Los últimos dos domingos, cambié de lugar al ir a la audición de la Banda de Música de la Ciudad de Monterrey.

Los dos me senté en unos escalones y ya no junto a los músicos.  Ahora me gustó sentarme en otro lado porque de ahí puedo ver perfectamente los pasos de baile que los danzoneros, chachacheros, swingeros y mamberos ejecutan magistralmente.

Ambos días no pude despegar la vista de una pareja.  Los dos domingos estuve sondeando a los visitantes frecuentes para que mínimo me dijeran el nombre de ambos, pero nadie supo decírmelos.

La idea era tomarles una foto para ilustrar esta entrada, pero me dio pena hacerlo, así que la foto que ven aquí no es una imagen de ellos. 

Sin embargo, aquí vengo con la historia de ambos.  No es la verdadera, pero es la que yo vi cómo se fue tejiendo a lo largo de un par de años.

Él es un hombre de unos 70 años.  Alto. Blanco, Un tipo elegante, de muy buen gusto para vestir.  Se ve que es una persona de buena posición económica y muy educado.  Parece que de joven fue sumamente atractivo.

Usualmente viste pantalones de vestir, camisas de manga larga, tirantes y un sombrero a juego.  Los zapatos siempre bien lustrados.

Ella pasa de los 60.  Es altísima, morena, utiliza tacón 13, casi siempre zapato cerrado o con la punta ligeramente abierta.

Esta vez lleva una falda negra un poco más abajo a la rodilla, de pinzas y sus piernas son cubiertas por unas medias de red del mismo tono que su falda.

Lleva una blusa de animal print y sus accesorios: aretes, pulsera y collar, son del mismo concepto que el estampado que su blusa, al igual que sus zapatos altísimos.

Lleva cabello corto, negro, pero entrecano. Se mueve delicadamente y sonríe en todo momento.

Cuando todavía ni siquiera eran pareja de baile, vi varias veces que ella se acercaba a él a saludarlo.  Muchas de esas veces no bailaban, pero ella siempre tenía una hermosa sonrisa en sus labios.

Estos dos domingos, pude ver que van muy bien preparados a la cita.

Llevan una botella de dos litros de Coca Light y botana a granel, de esas que venden en los súpers.  Llevan un montón de chicles y sus respectivas sillas.

Van juntos.

Bailan algunas piezas, sus favoritas son: Perfume de Gardenia y muchas de Ray Coniff.  Pareciera que nacieron para bailar juntos siempre.

Ahora que me siento deliberadamente en ese sitio para verlos juntos, me doy cuenta que de ser pareja de baile, pasaron a ser pareja sentimental.

Él le habla al oído y ella sonríe.  Él guarda algunos de los paquetes de chicles en la bolsa de su amada.  Si la abre él personalmente, quiere decir que hay suma confianza.

Si empieza una melodía de su gusto, se paran de inmediato y al mismo tiempo sin decirse una sola palabra.  Solo se lanzan una mirada de complicidad.  Bajan los escalones con cuidado.

Él le toma la mano o el brazo.  Se ve  sumamente protector.  Bailan de “cachetito” y de vez en cuando improvisan en los pasos, como si estuvieran ensayados.

Se dicen palabras al oído, ella y él sonríen y se besan en los labios.

Ella se ve sumamente feliz y él se ve enamorado.

Todo esto me hace creer que el amor es posible, solo falta encontrarlo, cuidarlo, procurarlo.

No importa que llegue en el otoño de nuestros días.  No importa que se trate de una segunda o tercera oportunidad para uno de los dos o para ambos.

Pero ese cariño y amor que ambos se profesan es de esos envidiables.  En lo personal, verlos me hace creer que para todos hay alguien por ahí en el mundo.

Me hacen suspirar.  Ayer salí de ahí no sin antes decirles que hacían una maravillosa pareja.

Ellos agradecieron el cumplido, el comentario y me dedicaron eso que me atrapó de los dos, se regalaron una mirada cómplice, llena de amor...

Así me gustaría vivir un día el amor.

Ojalá.

jueves, 11 de agosto de 2011

♪ Despierta, mi bien, despierta ♪

Hoy más que nunca, te tengo en mi pensamiento y en mi corazón.




Hay pocas cosas tan ensordecedoras como tu silencio

Hoy Gustavo cumple 52 años.

Queremos contarles que se mantiene estable y no se produjeron cambios significativos en su estado. Sin embargo, no perdemos las esperanzas y perseveramos en ofrecerle los mejores cuidados que le puedan ser brindados.
Percibimos en él sutiles señales, que nos confirman el camino emprendido junto al equipo de médicos, el equipo de enfermería, kinesiólogos, músicoterapeutas y demás especialistas que trabajan a diario con su salud.

La semana pasada, siguiendo con la tarea y participación que comenzó Gustavo hace tiempo en acciones desarrolladas por Red Solidaria, decidimos comenzar a hacer circular a través de su cuenta en Twitter (@cerati), información de algunas de las campañas en las que Juan Carr, responsable de Red Solidaria, requiera difusión.
Gracias a todos una vez más por las distintas formas de manifestar apoyo permanente a Gustavo, a sus amigos y a nuestra familia.
http://www.cerati.com/            






¡Gracias… totales!



martes, 9 de agosto de 2011

Los que se fueron

A lo largo de mi cobertura del deporte motor pude hacer grandes y valiosas amistades.

Desde el jefe de mecánicos, cuya labor no es cualquier cosa, hasta los pilotos que daban la cara en la pista a grandes velocidades.

Como bien saben, es un deporte de alto riesgo, así que la adrenalina siempre estuvo al máximo y las antenitas bien paradas para cubrir toda incidencia.

Sin embargo, hoy vengo a hablar de tres personas que murieron ejerciendo lo que tanto amaban: Marcelo Nuñez, Carlos Pardo y José Guadalupe Zamora.

Solo en uno de los accidentes estuve presente, los otros dos sucedieron cuando yo no cubría más para el periódico, sino que ya me dedicaba a otra cosa, como ahora.

Hace días recordé de lo mucho que me impactó la muerte de Marcelo Nuñez Bado, un piloto que murió a los 26 años la madrugada de un día como hoy, un 9 de agosto de 2004. 

Días antes, el 1 de agosto de ese año, Marcelo y más de 30 pilotos corrían una etapa más de la extinta Desafío Corona, en el Autódromo Monterrey, cuando el chico perdió el control al tomar la curva uno, trompeó e impactó la parte trasera de su bólido contra el muro.  Una nube de polvo cubrió la estampa y fue cuando un novato como él, Rafael Vallina, no pudo detenerse y chocó de lleno el auto de Marcelo a unos 180 kilómetros por hora.

Estuvo internado en un buen hospital en Monterrey.  Su familia, obviamente, se trasladó esos días tan difíciles de Guadalajara a Monterrey.  Personas finísimas, lindísimas con las que convivimos muchos reporteros de la fuente durante esos días.

El chico no soportó las lesiones: fractura de pelvis, desvío de cadera, lesiones en los pulmones y hemorragias internas.

Fue muy difícil acompañar a la familia al aeropuerto, pues llevaban las cenizas del hijo y del hermano en el maletín en el que él solía transportar su casco a cada una de las carreras en las que recién se estaba involucrando.  Marcelo estaba viviendo a penas su primera temporada en esa serie y ya había subido al podio al ocupar el tercer sitio nada más y nada menos que en el Hermanos Rodríguez, en la Ciudad de México.

Carlos, murió en junio de 2009.  Ese día yo estaba trabajando en la expo en Monterrey y recibí una llamada al celular del periódico en plena cobertura de la Pasarela, así que no pude contestar porque no escucharía nada a quien me llamaba por la música a todo vuelo.


Luego supe que me llamaban para darme la triste noticia.
Después de expo, suelo descansar al día siguiente, así que en la mañana del lunes desperté temprano y encendí la computadora.  Vi la nota en la portada de elnorte.com y la sangre se me fue al piso.  Carlos murió en un accidente de carrera en el que participó otro conocido, Jorge Goeters.

Esa muerte me dolió mucho más, pues tenía excelente relación con Rubén, otro piloto y hermano de Carlos.  De hecho, en la recta final de mi embarazo, NASCAR vino a Monterrey y Rubén tuvo un accidente en los pits al explotarle el extinguidor ubicado bajo el asiento de su coche y le dañó fuertemente las piernas y los pies.  Así que estuvo muchos días internado en Monterrey y diario lo visitaba en el hospital.

Cuando llegaba, Carlos recogía todo lo que tenían regado en el cuarto y me cedía el sillón para que mi panza y yo descansáramos lo más posible.  Así que en ese tiempo tuve mucha relación con los dos.  Carlos ese día  del accidente contaba con el apoyo de su esposa y su pequeña hija. 

Apenas este año, por ahí de marzo, pude darle un abrazo grande a Rubén, cuando vino a correr a Monterrey. Fue entonces que pude decirle cuánto sentía la pérdida de su hermano, ése al que tanto quería y procuraba siempre.

Tan solo un mes antes, murió uno de mis mentores del automovilismo deportivo, Zamora, quien fuera director técnico del Cuarto de Milla y una enciclopedia viviente del deporte motor.  Murió en un desafortunado accidente de la Volks Sports, en Durango.  Ese día, sus hijos, también dedicados a esto de las carreras como miembros de soporte, curiosamente habían ido al mismo evento.

En fin.  Estos fueron  los sinsabores de mi cobertura deportiva.  Pero, tengo que decirlo, durante los cinco años que fui periodista de deportes, me tocó cubrir TODOS los funerales que se presentaron en todo ese tiempo.  No sé si fue mala suerte o qué, pero todos los funerales me tocó cubrirlos a mí.

No más para eso les gustaba, ¿o qué?